Se encienden las alarmas por los números compartidos por el Anuario de Estadísticas Vitales del Ministerio de Salud de la Nación: Según informaron, la tasa de exceso de mortalidad se ubica en un 9% anual, y no solo afecta a mayores de 65 años, sino que aumentaron también las estadísticas tanto de mortalidad infantil como de mujeres embarazadas.
Oscar Atienza, médico especialista en Salud Pública, destacó que «cuando usamos la tasa de exceso de mortalidad, la usamos para ver cuántas personas más fallecieron en un año respecto a otro. Por aumento de población, uno no puede esperar que estos números varíen año a año más de un 1%. Con ese contexto, cuando miramos el 2024 vemos que en personas mayores a 65 años hay un aumento superior al 7%, y en mayores de 80 años el exceso de mortalidad está ubicado en el 9,8%».
«Los números de mortalidad en los mayores de 65 son similares a los que vimos en la pandemia, pero sin ninguna pandemia mediante» Oscar Atienza.
¿Cómo puede explicarse este aumento drástico en la mortalidad? El especialista aseguró que «a partir de 2024 se empezó el plan de recortes en la entrega de medicamentos a los jubilados, que empezaron a tener cada vez más problemas a la hora de asegurarse sus medicamentos. A ello, este año se agregó el déficit de la atención médica porque los médicos de cabecera de PAMI están renunciando o cobran un copago. Ahora, el jubilado que se atendía todos los meses se acerca una vez cada tres meses. Es lógico pensar que si los adultos mayores dejan de acceder a medicamentos, va a aumentar la mortalidad«.
En ese sentido, Atienza detalló también que «este aumento en la mortalidad no sucede únicamente en personas mayores: La tasa de mortalidad infantil aumentó de un 8 a un 8,5 cada 100.000 habitantes, y la mortalidad materna aumentó un 37%. Además, en el grupo de 35 a 39 años el aumento de la mortalidad también se ubica en un 9,5% superior al año promedio, y el número de muertes por suicidio aumentó en un mismo porcentaje. Los dos grupos más vulnerables son los niños y los abuelos, y tenemos la responsabilidad de cuidarlos. En Argentina no podemos tener al 70% de los niños con el calendario de vacunación incompleto. Eso genera que aumenten los casos de enfermedades como la tos convulsa, varicela, hepatitis A, B y C, tuberculosis, sífilis, etc».
