El día de ayer, el INDEC compartió algunos datos correspondientes a la Encuesta Permanente de Hogares actualizada al primer trimestre del 2026: Para el aglomerado Bahía Blanca – Cerri, la desocupación alcanzó al 10,1% de la población económicamente activa (16.000 bahienses), comparado con un 4,8% en el mismo período del año pasado (7.000 personas). Es un dato más alarmante aún que el promedio nacional de desocupación, que se ubica en 7,8%.
Gustavo Burachik, doctor en Economía de la UNS, aseguró que «Bahía Blanca atravesó un fuerte aumento de la desocupación en el primer trimestre de este año; un 10,1% de la población económicamente activa no tiene trabajo y lo busca activamente. Para entender este salto que pone a Bahía por encima del promedio nacional, hay que ver qué ocurrió en el mercado laboral desde diciembre de 2023. Hoy la ciudad está atravesando un momento de contracción del empleo desde 2023, con una pérdida de 9.000 puestos de trabajo. De ellos, la gran mayoría son empleo formal registrado, por lo que la calidad del empleo de la ciudad también está cayendo».
«Es preocupante porque esta retracción del empleo parace ser un fenómeno estructural y no coyuntural, no parece que pueda revertirse en el corto plazo» Gustavo Burachik.
¿Cómo puede explicarse este aumento tan importante de la desocupación? El economista detalló que «una parte importante de las personas sin empleo no se veían reflejada en la tasa de desocupacion, sino en la tasa de inactividad, al ser gente que se veía desalentada a buscar un nuevo trabajo por las pocas oportunidades. Al dejar de buscar, no se toman como desocupados sino como inactivos. Esto pasaba hasta fin del año pasado, pero en este primer trimestre, producto del cuadro general de la economia y el endeudamiento, se incrementó el paso de gente inactiva a gente que ahora sí está buscando empleo activamente. En ese salto se explica el incremento en la tasa de desocupacion».
Por último, Burachik marcó que «no se trata de un hecho puntual que haya impulsado este cambio de dinámica, sino más bien un deterioro acumulativo en la capacidad de compra de los hogares. Cuestiones como el cierre de comercios se vienen dando hace muchos meses, pero se ha acelerado en el último tiempo. El sector económico que más está sufriendo la pérdida del empleo es el comercial. Es una eclosión de un proceso que se desarrollaba de un modo silencioso, y que al dispararse expresan estas respuestas sociales que vemos».
