Científicos bahienses realizan un avance clave para entender el impacto del cannabis en el cerebro. Por primera vez lograron identificar el punto exacto donde el cannabidiol se une al receptor que influye en la actividad neuronal. El descubrimiento ofrece una base sólida para el diseño de fármacos más selectivos para enfermedades neurodegenerativas, trastornos neurológicos y procesos inflamatorios.
Sobre el tema hablamos con la científica Cecilia Bouzat, investigadora superior del Conicet, directora del Instituto de Investigaciones Bioquímicas de Bahía Blanca (INIBIBB) y profesora de la Universidad Nacional del Sur (UNS).
«Fue un trabajo largo pero con resultados que abren muchas puertas. Encontramos por primera vez cómo el cannabidiol le hace cambiar la función al receptor y en qué sitio específico de la proteína se acopla. Esto genera un conocimiento más profundo del cannabidiol —que tiene tanto interés médico— y muestra un punto específico que puede ser utilizado como base sólida para el diseño de nuevos fármacos para enfermedades neurodegenerativas y trastornos neurológicos», dijo Bouzat en Total Normalidad.
«El cannabidiol es un compuesto de la planta de cannabis que no posee efectos psicoactivos y tiene un enorme potencial terapéutico. En nuestro laboratorio probamos que el THC —que es el componente de uso recreativo— no produce ningún efecto sobre este receptor específico en las neuronas, mientras que el CBD sí modifica su funcionamiento. Entender este mecanismo nos permite saber sobre qué receptores actúa y prever qué efectos esperar o cómo mejorar la molécula químicamente», comentó.
«La investigación científica y tecnológica es la base para la prosperidad del país»
«El desarrollo experimental principal de las respuestas eléctricas en células lo hicimos en Bahía Blanca junto a Facundo Chrestia como primer autor, iniciado durante su doctorado y completado en su posdoc. Además, colaboramos con un equipo de la Universidad de Oxford que aportó mediciones computacionales. En el mundo somos reconocidos por mostrar a nivel molecular cómo funciona este receptor y ahora buscamos estimularlo para mejorar la sintomatología en patologías como la enfermedad de Alzheimer», detalló la investigadora.
«A pesar de no estar pasando por la mejor situación en cuanto a financiamiento ni en lo que se dice de los científicos, estoy convencida de que la investigación científica y tecnológica es la base para la prosperidad del país. Creamos recursos humanos con sentido crítico y profesionales que afrontan desafíos. Quienes trabajamos en esto ponemos horas, pasión y esfuerzo constante, por lo que la comunidad debe apoyar a la ciencia y a la universidad pública», concluyó Bouzat.
