El día de ayer, el INDEC compartió los datos de pobreza del primer semestre del 2026: El 32,2% de los argentinos se encuentra por debajo de los límites de la pobreza (en comparación al 28,2% del semestre anterior), mientras que la indigencia aumentó al 7,5% (desde el 6,3%). A nivel local, la pobreza pasó del 22,6% al 26,6% de la población, mientras que la indigencia bajó del 7,1% al 6,2%. ¿Cómo pueden entenderse estos números en el contexto actual?
Gustavo Burachik, doctor en Economía, expresó que «no había ninguna duda de que este primer semestre los datos iban a ser estos, era imposible que el INDEC informara otra cosa. El propio Gobierno nacional venía informando que los ingresos reales habían evolucionado por debajo del precio de la canasta de alimentos, todo esto en un contexto de destrucción del empleo formal y una creciente informalización del mercado laboral. En ese marco era imposible que no suba la pobreza, que es un índice calculado por ingresos mínimos».
#DatoINDEC
EPH en 31 aglomerados urbanos: ¿cuál fue la incidencia de la pobreza en las personas durante el 1° semestre de 2026 en cada región estadística? https://t.co/AYeQnndT2Q pic.twitter.com/YOesBC1rD4— INDEC Argentina (@INDECArgentina) September 24, 2026
¿Cuál es el panorama local? El economista marcó que «hace por lo menos una década que Bahía Blanca ha mantenido sus índices de pobreza por debajo del nacional. Ahora bien, en el último año y medio esa brecha tendió a disminuir. ¿Qué quiere decir esto? que cuando la pobreza nacional disminuyó en el 2025, en Bahía Blanca disminuyó menos, y ahora en el primer semestre que la pobreza nacional aumentó, en Bahía Blanca aumentó más que ese promedio. Hace un año y medio, la pobreza local era el 67% de la tasa nacional, y hoy es el 82%.
En términos metodológicos, ¿qué tan fiables son los datos que comparte el INDEC? Burachik destacó que»cabe preguntarse si ese número es representativo de la situación real, y sobre eso hay un montón de consideraciones metodológicas. En términos generales los números están objetados, y muy probablemente se está subestimando tanto este aumento como la cantidad real de personas por debajo de la línea de la pobreza; se está subestimando un problema que es muy superior. Lo mismo aplica al dato de indigencia, que representa las personas que no llegan a cubrir con sus ingresos una canasta alimentaria. Ese dato dio a la baja en Bahía Blanca, algo que es casi imposible de admitir simplemente por la cantidad de gente que uno ve en situación de calle. La realidad es que el dato de la indigencia en Bahía Blanca es un cálculo prácticamente inútil porque tiene un margen de error estadístico del 26%. Eso significa que si hoy la indigencia está en 6,2% según el INDEC, el número real podría estar entre el 4% y el 8%, lo cual te deja conclusiones diametralmente opuestas; no se puede saber si la indigencia aumentó o disminuyó».
