Durante los partidos del Mundial los corazones de los argentinos se ponen a prueba. Sobre el tema hablamos en Total Normalidad con el cardiólogo Rodrigo De La Faba.
El profesional explicó el mecanismo biológico que se activa en el organismo ante situaciones de estrés extremo, como las definiciones deportivas. «Muchas veces uno relaciona la emoción y no lo logra relacionar con lo físico, con el cuerpo, pero la emoción esa en el cerebro, en un lugar específico, libera una serie de sustancias que aumentan la frecuencia cardíaca y la presión arterial», detalló sobre cómo el impacto emocional repercute de forma directa en el sistema circulatorio.
Frente a la posibilidad de presentar síntomas físicos persistentes una vez terminado el encuentro, el especialista recomendó prestar atención a las señales de alerta y no dudar en recurrir a un centro asistencial. «Siempre que haya dolor de pecho más de 10 minutos, irradiado el cuello, irradiado al dorso, a la espalda, o a los hombros, haciendo lo que hagas, ya sea por un esfuerzo físico, por una situación de estrés, o por un resultado de un partido que duró 60, 90 minutos, la persona tiene que consultar», advirtió.
Asimismo, precisó las pautas de prevención recomendadas de manera estricta para aquellos hinchas que poseen diagnósticos previos o se encuentran bajo tratamiento crónico. «Los consejos que siempre nosotros damos, sobre todo para las personas que han tenido un evento cardiovascular o están en control médico, es evitar la ingesta de sal ese día, tomar líquido, moverse durante el partido, si es muy emotivo no estar solo viéndolo, que esté acompañado, que haya tomado la medicación en forma adecuada», puntualizó.
Finalmente, el profesional remarcó la importancia de planificar la salud durante la mediana edad, apuntando a modificar los hábitos cotidianos para mitigar el deterioro motriz y orgánico que suele manifestarse en etapas posteriores. «La expectativa de vida para un argentino es de 80 años, y los años saludables es hasta los 70. Ahí hay un gap de 10 años. Esas enfermedades empezaron tal vez 15 o 20 años antes, o sea, empezaron a los 45, a los 50. Uno prepara el organismo con el que va a vivir más de 70 a los 45 o a los 50″, concluyó.
