Se confirmó en las últimas horas el cierre de todas las farmacias dependientes de la Obra Social de las Fuerzas Armadas (OSFA), a lo que se suman despidos incluso en nuestra ciudad y la región. Estas noticias llegan en un contexto de sostenido recorte al organismo y a las Fuerzas Armadas en términos generales, no solo despidiendo personal sino poniendo en peligro la continuidad de tratamientos fundamentales para sus afiliados y afiliadas.
José Reisvig, secretario general de ATE seccional Bahía Blanca, expresó que «el Gobierno nacional va por el cierre de todas las farmacias dependientes de OSFA con el objetivo de hacer un negociado que no sabemos cuál es. El único esquema claro acá es el de fundir a la obra social de las FFAA; la IOSFA tenía superávit cuando asumió este Gobierno nacional, y bajo el mandato de Luis Petri al mando del Ministerio de Seguridad se encargó de destruir el salario de las Fuerzas Armadas y de vaciar a la obra social. El nuevo ministro Presti llega con el mismo plan, a profundizar ese negocio privado».
«Es una situación que vamos a seguir denunciando en cada instancia que podamos, porque esta región vive en gran parte de las Fuerzas Armadas y muchísimos afiliados usan esas farmacias» José Reisvig.
En cuanto al impacto de esta situación en el empleo, el sindicalista repasó que «ya hubo despidos en el último tiempo: todos los trabajadores contratados en el último año que se desempeñaban en las farmacias no siguen ocupando esos puestos. Ahora anunciaron que el 30 de noviembre terminan de despedir al resto de los trabajadores que quedan, incluído quienes son planta permanente. En cuanto a las prestaciones, solo quedan un 20% del stock de medicamentos, y cuando se terminen van a dejar desamparada a muchísima gente en toda la región. Es algo que debemos denunciar de forma urgente, porque están abandonando los tratamientos de gente que ha trabajado con nosotros durante más de 20 años».
Finalmente, Reisvig recordó que «esto es exactamente lo mismo que hicieron con discapacidad, con PAMI, o regalando las empresas públicas como AySA o las empresas de gas. Para ellos es todo un gran negocio, y que el resto de la población se joda. Queremos que la gente lo entienda: destruir al Estado nacional es destruir la Nación, sin Estado nacional no hay patria. Nosotros como trabajadores estatales tenemos sueldos de miseria, no llegamos al día 20 del mes porque nuestros salarios no cubren ni siquiera los medicamentos. Y esto no solo afecta a quienes vivimos de esos sueldos, sino a comundades enteras: El 70% de los salarios en Punta Alta dependen directa o indirectamente del trabajo en la Base».
