La semana pasada, el Concejo Deliberante finalmente aprobó el proyecto por el cual se crea el Fondo de Asistencia Económica para los comercios de nuestra ciudad. En un contexto de caída sostenida del consumo, el Estado brindará un millón de pesos a 601 comerciantes a modo de transferencia no reembolsable. Los mismos son provenientes en $300 millones de la Cámara de Diputados provincial, $150 del Senado bonaerense, y el monto restante del Municipio de Bahía Blanca.
Gustavo Lari, concejal por Fuerza Patria, marcó que «fue una iniciativa que requrió de un proceso para ponerse en marcha. Estuvimos cinco días en el Municipio recibiendo uno por uno a los 601 comerciantes para terminar el trámite y escuchar la situación puntual de cada persona. Se terminó aprobando el día jueves, ya volvió al Ejecutivo para su implementación y en el transcurso de la semana se estarán haciendo llegar los recursos. Esta no es una medida que aparece aislada, sino que responde a una situación económica que no es buena. Este fondo no le cambia la economía a la gente, pero sí es una forma de demostrar que el Gobierno está presente«.
«Acá no estamos hablando de multinacionales, son PyMEs, personas con emprendimientos que no tienen las ventas esperadas y acumulan importantes deudas» Gustavo Lari.
Repasando las políticas de acompañamiento del Gobierno municipal, el edil resaltó que «ya luego de la inundación apoyamos a más de 1.400 emprendedores y cuentapropistas, y ahora son 601 los comercios que vinieron a solicitar el subsidio. Pero no fue solamente eso, sino que además se acercaron a hablar, a contar qué les pasa, a preguntar por créditos y ayudas disponibles. Por ello es fundamental como Estado estar presente para contener y tratar de acercar soluciones a cada situación concreta. En ese sentido, quien necesita la ayuda no mira el color político, las familias están endeudadas y buscan a alguien que los contenga».
¿Cómo se explica esta compleja situación en el rubro? Lari detalló que «se dice mucho que lo que cambió es la forma de comprar de la gente, y si bien es cierto, incluso sumando las ventas electrónicas con las físicas la cuenta te da a la baja. Es erróneo decir que las ventas no cayeron. Y cuando hablan de impuestos, la discusión muchas veces es maliciosa. Cuando los ingresos por ventas no son los esperados, lo que determina si un comercio se mantiene a flote o no ya no es el 0,8 o el 1,2 de impuestos. El problema que atraviesan los comercios pasa por la caída de las ventas«.
