Continúa el conflicto dentro del PAMI a nivel nacional, con un fuerte impacto en nuestra ciudad: Trabajadores y trabajadoras vienen expresando su preocupación por el congelamiento de sus salarios, así como también por la fuerte deuda que la UGL local mantiene con sus proveedores, por el desmantelamiento de áreas claves y por el recorte en las prestaciones, entre otras cuestiones.
Emilio Stefanelli es odontólogo de PAMI, y destacó en comunicación con Radio Urbana que «generalmente no se habla tanto de la cuestión odontológica, y es muy importante que se conozca nuestra situación. Hace más de 20 años soy prestador de PAMI, pasamos por muchos gobiernos, y hoy estamos en una situación crítica. Desde febrero que nuestra cápita está en $372 pesos, por lo que un odontólogo de PAMI hoy está cobrando $372.000 pesos».
«Antes con una cápita de PAMI podías sostener un alquiler, contratar una secretaria, asegurar los insumos y hasta incluso una parte de la jubilación, y hoy no llegás ni al alquiler» Emilio Stefanelli.
En ese sentido, el profesional remarcó que «más allá de los problemas que existían, PAMI siempre abonó en los términos pactados, pero ahora todavía no recibimos nuestra cápita desde enero, y la fecha de pago que nos prometieron es el 24 de abril. El sistema de orden de prestación está atrasados desde noviembre de 2025, y hoy muchos de mis colegas están refinanciando la deuda de la tarjeta de crédito para cubrir sus necesidades básicas. Mis colegas son ciudadanos como cualquiera; tenemos chicos que van al colegio, tenemos que pagar alquiler, jubilación, etc. Y hoy nuestras ganancias se están dedicando únicamente a cubrir los costos«.
A su vez, Stefanelli se refirió a la situación del resto de las prestaciones en general, y planteó que «tanto en farmacia como en óptica, ortopedia, entre otras, hay grandes atrasos en todos lados. Ni hablar de lo que sucede con elementos como pañales. Es una situación que realmente da pena, es la obra social más grande de Sudamérica que tiene una deuda de más de mil millones de dólares. Es muy difícil sostener la atención cuando, en promedio, por paciente gastamos $7.000 en descartables, de los que nos cubren solamente $1.000. Podemos atender los pacientes que quieras, que con estos valores no es sostenible».
