Desde ATE expresaron su preocupación por la situación que atraviesa el PAMI a nivel nacional, con el consecuente impacto en el acceso a la salud de miles de bahienses. Según explicaron a través de un comunicado, la deuda de la UGL V de Bahía Blanca para con sus proveedores asciende a más de $1.200 millones, faltan insumos, se han desmantelado áreas claves y se congeló el sueldo de sus trabajadores.
José Reisvig, secretario general de ATE seccional Bahía Blanca, afirmó que «la situación actual complica la vida no solo de las y los trabajadores, sino también de nuestros jubilados. Está pasando lo mismo que pasó con discapacidad, con un Gobierno nacional que está desfinanciando la obra social porque no le cierra el déficit fiscal. Esto arrancó en diciembre de 2023, y desde ese momento no dejan de caer los salarios. Los compañeros tienen que complementar sus sueldos vendiendo cosas, o con otros trabajos».
«Estamos llevando adelante distintas jornadas de lucha, y buscamos explicarles esta situación a nuestros jubilados y jubiladas para que nos acompañen en los reclamos» José Reisvig.
¿Cómo afecta este desfinanciamiento en las y los trabajadores del PAMI local? El sindicalista expresó que «quienes antes se iban de vacaciones hoy están vendiendo comida o ropa para complementar sus salarios. Esto genera malestar y bronca que se traduce en enfermedades. Además, los laburantes terminan poniendo la cara por el recorte en las prestaciones, y muchas veces los jubilados a los que les patean los remedios o las cirugías se la agarran con quien está en la ventanilla».
