Este domingo se hizo el 14º Encuentro de Estatuas Vivientes en el Parque Independencia, en esta ocasión a beneficio de DUBA. Para difundir el evento hablamos el viernes pasado con Micaela Forestier Schenkel, una de las organizadoras del encuentro.
«Para la persona que no está acostumbrada a ir al teatro, cruzarse con una estatua viviente en la calle es una forma de acercarse de golpe a una expresión artística. El transeúnte se transforma en espectador sorpresivamente porque la estatua rompe esa cuarta pared y hace que el vínculo entre el espectador y la persona que está actuando sea más cercano; es un momento mágico de mirarse a los ojos y regalar un pedacito de función que dura unos segundos o un minuto», dijo en Total Normalidad.
«Bahía Blanca tiene una historia con esta disciplina que empezó en 1998 con Mariela Olivera Almada. A diferencia de otros lugares del mundo donde el arte de estatua viviente se trabaja como un ejercicio de quietud o simbología pura, a nosotras nos gusta trabajar desde la acción dramática y la teatralidad, pensando qué relato tiene ese personaje para contar, qué objetivo busca y cuál es la totalidad de la obra», nos comentó Mica.
Además, destacó que «es un logro enorme sostener de forma ininterrumpida este encuentro durante 14 años. Este domingo realizaremos el evento en el Parque Independencia a beneficio del Club DUBA (Discapacitados Unidos Bahienses), permitiendo que la comunidad colabore con la institución mediante alcancías o el alias oficial, y disfrutando además de un espacio interactivo donde chicos y grandes podrán componer y jugar a ser su propia estatua viviente».
Finalmente, Forestier Schenkel nos habló de la obra de teatro Frío en la panza, de la cual ella es productora, que se está presentando estos días en el centro cultural La Panadería.
«Se trata de una anciana y un anciano que son pareja y que juegan, en este absurdo y en este juego grotesco, con mucho humor a esperar a morirse y a cómo se van a morir. Hablan un poco de la muerte desde un lugar divertido y hace que la gente pueda ver una ficción pero también irse pensando y charlando sobre lo que ocurrió», nos explicó.


