Como ya viene siendo característica de los últimos meses en nuestro país, según datos del Banco Central analizados por el Centro de Economía Política Argentina (CEPA), la morosidad bancaria alcanzó números récord al llegar al 7,6%. Y si ese dato se detalla de manera pormenorizada, la morosidad de parte de las familias llegó al 12,3%, mientras que desde las empresas alcanzó un 3%, siendo números que se incrementaron por 19 meses de forma consecutiva.
Julia Rigueiro, magíster en Historia e integrante del CEPA, aseguró que «los datos oficiales del BCRA muestran que en el tercer trimestre comienza a crecer la morosidad hasta llegar este récord. Lo que vivimos hoy supera incluso los niveles de endeudamiento que hubo en la pandemia, que generó una crisis económica enorme. Comparado con el 2003, el primer año donde se tomaron estos datos, son los niveles más altos de los que se tiene registro. A todo esto se suma que los datos solo tienen en cuenta las deudas con las entidades bancarias, en un contexto donde aparecen con fuerza las billeteras virtuales, que no estaban al alcance de la población hace algunos años».
Conclusiones del informe «Endeudamiento y mora en familias y empresas»:
🔹Morosidad con bancos: luego de 19 meses de subas consecutivas (desde el 1,5% de octubre 2024) la morosidad del sector privado con el sistema financiero, en mayo 2026, alcanzó un máximo de 7,6%. Este… pic.twitter.com/xz34NrAkRK
— Centro CEPA (@ctroCEPA) July 23, 2026
«Hoy no hay políticas que hagan frente a este problemática, y a las familias no les queda otra opción que seguir endeudándose, al no existir métodos de refinanciamiento» Julia Rigueiro.
En ese sentido, la investigadora marcó que «las deudas de las familias se dan mayoritariamente en forma de préstamos personales y pago de tarjetas de crédito. En general estamos hablando de un atraso de dos o tres meses con la tarjeta o con la cuota de algún préstamo tomado en 2024 o 2025 cuando el Gobierno desarmó las LEFI, y los bancos tenían un dinero que ofrecían como préstamos para suplir carencias. Sin dudas debería ser un asunto a atender por un próximo Gobierno, a la hora de atender este problema que sigue creciendo para las familias deudoras, pero también para los bancos y billeteras virtuales. Por lo pronto, todavía no parece haber nada a la vista en términos de alivio para las familias, o algún refinanciamiento, por lo que se agrava cada vez más el panorama».
