Desde el Centro de Estudios Económicos de la Unión Industrial de Bahía Blanca realizaron una encuesta a sus asociados con el fin de conocer su situación actual, expectativas a corto plazo y problemáticas que atraviesan. En ese sentido, la perspectiva general es de deterioro de la situación industrial. Además, solo el 27% de las empresas encuestadas es optimista respecto al futuro, y el problema que surgió con mayor intensidad fue el de la incapacidad de sostener la cadena de pagos.
Martín Goslino, economista Jefe del Centro de Estudios Económicos de la UIBB de nuestra ciudad, expresó que «es una encuesta que hacemos cada tres meses, por primera vez en marzo del 2024. En la última edición, publicada en junio de este año, notamos un deterioro en la situación de la industria en general. Preguntamos sobre el nivel de actividad, la cadena de pagos, el nivel de conflictividad laboral y la rentabilidad, y notamos que las principales dificultades para las industrias locales tienen que ver en mayor medida con la sostenibilidad de la cadena de pagos y la rentabilidad. Además, cayó el nivel de actividad, y aumentó la cantidad de empresas que expresa dificultades por el nivel de ventas«.
La demanda laboral industrial volvió a caer en nuestra ciudad. Conocé este y otros datos de nuestro informe completo en https://t.co/47jLRylA8R pic.twitter.com/VGubfoVnLQ
— UIBB (@UIBBindustria) June 11, 2026
«Los empresarios encuestados expresan que la situación industrial local está atravesando un deterioro» Martín Goslino.
Profundizando sobre las problemáticas que atraviesa la industria local, el economista marcó que «la presión tributaria y la disminución de la demanda están afectando mucho más de lo habitual, aunque los impuestos no hayan cambiado demasiado. Eso se explica porque el nivel tributario era más soportable con otro nivel de ventas, pero si cae la demanda y el costo sigue alto con menor ingreso, aparece un problema. Luego, aparecen otras inquietudes como los costos financieros y el acceso al crédito. Hoy el tema financiero y crediticio se está transformando en un problema que afecta más de lo habitual. Y por último, la inflación ya dejó de ser un problema para un montón de empresas».
En cuanto a las expectativas al corto plazo, el informe destaca que «los niveles de optimismo encontraron un pico positivo luego de las elecciones de medio término de 2025, al haber ganado el Gobierno. Eso se fue diluyendo lentamente, porque la expectativa de mejora era muy fuerte pero no llegó. La medición de marzo no dio mal, pero con el correr del tiempo la demanda sigue baja, los créditos son suficientes, la presión tributaria es mayor, y no mejora la cadena de pagos. Con toda esta situación, el optimismo está a la baja«.
