Continúan las repercusiones por la avanzada del Gobierno nacional sobre el beneficio de Zona Fría tanto para Bahía Blanca como para las distintas localidades de la región. Todavía resta la media sanción del Senado para que esa modificación se convierta en ley, y todavía no hay fecha para que esto suceda. Distintos representantes regionales se han expresado en contra de esta intención, marcando que las bajas temperaturas se asemejan a las de cualquier otra localidad patagónica.
Pablo Garate, intendente de Tres Arroyos, marcó que «esta medida que impulsa el Gobierno nacional busca afectar a todo el sur de la Provincia de Buenos Aires. Zona Fría no es un subsidio, es un derecho para quienes vivimos en esta región, fundamentado en la condiciones climáticas que atravesamos, que se asemejan a la de otras regiones por fuera de la Provincia. Además, es una tarifa diferencial que se basa en características técnicas climatológicas, no en cuestiones políticas».
Hace unos días nevó en #TresArroyos . ❄️
Muy linda la foto. Pero ojalá también la vean los que creen que la Argentina termina donde termina el AMBA.
Acá el #Invierno no dura dos semanas. Vivimos con frío durante meses. La calefacción no es un lujo, es parte de la vida.… pic.twitter.com/ucUfYXVYUM
— Pablo Garate (@pablogarate) July 6, 2026
«Para tener condiciones de habitabilidad básicas, un hogar de nuestra región necesita más calorías por el contexto climático. Por ello, es justo que el metro cúbico de gas valga menos» Pablo Garate.
En ese sentido, el jefe comunal aseguró que «como intendentes vamos a defender a los ciudadanos con todas las herramientas que tengamos a disposición. Es un tema sobre el cual tenemos que actuar con suma responsabilidad y seriedad. Levantamos la voz porque estamos avalados desde lo técnico; por eso le exigimos a las y los senadores que no voten a favor de la modificación de esta ley. Por ello buscamos que el eje sea regional: venimos hablando con todos los intendentes de la región, porque hoy desde el interior no somos parte de la agenda pública, y venimos siendo perjudicados no solo por esto, sino también desde lo productivo, lo económico, por el deterioro de las rutas, del transporte público. Tenemos muchas necesidades que no están siendo atendidas».
