El subsecretario de Movilidad y Transporte del Municipio, Fabián Lliteras, dijo esta tarde que «el Gobierno Nacional considera ciudadanos de segunda a los usuarios del interior», al destacar que la gestión de Javier Milei no tomó las mismas medidas en el AMBA que en el resto del país en cuanto al transporte público urbano.
En comunicación con el programa Total Normalidad, el funcionario advirtió así que el servicio de colectivos en Bahía Blanca está en una «situación de emergencia», al igual que en otras ciudades argentinas, por los recortes del Gobierno Nacional en subsidios, la caída de pasajeros y el aumento del combustible.
Ante esta situación, las empresas de transporte decidieron este fin de semana empezar a circular con cambios en sus horarios, comenzando los recorridos a las 6:30 y terminando a las 20:30. No obstante, este lunes por la tarde volvieron a trabajar con normalidad tras un pedido del Municipio.
“Hoy estamos en una situación de emergencia; esto puede ser que empeore, que siga, o que haya llegado a un piso”
Durante la entrevista en Urbana 93.9, Lliteras analizó el impacto de la crisis en los trabajadores del sector. Señaló que el chofer es el primer receptor de la problemática, ya que “el usuario refleja en el chofer la situación de angustia y frustración cuando no llega el micro a horario”.
El funcionario explicó que existen factores objetivos que generan este escenario. Mencionó el aumento indiscriminado del combustible en los últimos meses y la fuerte caída de la actividad comercial, lo que derivó en una baja de pasajeros de “entre un 15 y un 20 por ciento”.
Lliteras vinculó esta caída directamente con la pérdida de poder adquisitivo de los usuarios. Afirmó que muchos bahienses hoy se ven obligados a “optar por no usar el transporte público porque no lo pueden pagar, o priorizar otras actividades básicas como la alimentación o pagar la luz y el gas”.
Respecto a la política nacional, el subsecretario denunció un trato desigual. Sostuvo que el retiro de las compensaciones tarifarias en diciembre de 2023 se realizó de forma intempestiva y sin previo aviso, afectando únicamente al interior de la Argentina.
“Ese retiro abrupto en el interior del país no fue tal en el AMBA”, enfatizó. Para el funcionario, esta diferencia en la distribución de recursos confirma que, desde la visión del Gobierno Nacional, existe una distinción jerárquica entre los usuarios del país.
Lliteras también se refirió a la rentabilidad de las empresas petroleras en este contexto. Sugirió que, ante la emergencia, el Estado Nacional podría intervenir para que estas compañías “puedan dejar de ganar tanto dinero durante un tiempo hasta que esta situación se normalice”.
En cuanto a la fisonomía de la ciudad, el funcionario destacó la dificultad logística de prestar el servicio. Indicó que “Bahía Blanca tiene casi la misma superficie que CABA, pero tiene el 10% de la cantidad de sus habitantes”, lo que vuelve al sistema inherentemente más costoso.
Sobre la posibilidad de realizar cambios profundos en los recorridos o el sistema de licitaciones, Lliteras fue cauto. Aseguró que para debatir el transporte que la ciudad necesita “tiene que haber situaciones de normalidad”, algo que la actual crisis de emergencia impide realizar de forma inmediata.
Finalmente, el subsecretario reconoció que el escenario futuro es incierto. “Hoy estamos en una situación de emergencia; esto puede ser que empeore, que siga, o que haya llegado a un piso”, concluyó respecto a la continuidad del servicio en la ciudad.


