Se profundiza la caída del consumo en la Argentina: El rubro de la carne cayó al nivel más bajo de la historia, con un consumo promedio anual de 46 kilos por habitante. Los datos de la agencia Argendata Fundar marcan una caída sostenida en las últimas décadas, pero profundizada en el último año. En los primeros ocho meses del 2026, la contracción del consumo de carne alcanzó el 11,3% frente al mismo período del 2025. A eso se le suma una vertiginosa suba del consumo de pollo, una alternativa más económica frente a la carne vacuna.
En comunicación con Radio Urbana, el carnicero Sergio Arce explicó que «si comparamos con diciembre del 2023, el kilo de carne pasó de $2.500 a $25.ooo, por lo que el precio es claramente un facto que influye mucho en la caída del consumo. En esa época llegábamos a vender unos 3.600 kilos de carne por mes, cuando hoy estamos en unos 1.600 kilos mensuales. Hace 40 años que soy carnicero y nunca viví una cosa así, es una situación catastrófica. Hoy si una carnicería vende 3 medias res por semana está contenta, cuando en 2015 vendíamos 13″.
«A la baja del consumo se le suma el aumento de los servicios como la luz, donde hoy estamos pagando más de un millón de pesos, lo que hace muy difícil sostener las ganancias» Sergio Arce.
Referido a los hábitos de consumo de la gente, el carnicero destacó que «se está consumiendo mucho más pollo por su precio más económico, y también el cerdo aunque no se ha instalado tanto por temas de idiosincrasia. Lo que sí vemos es que hoy la gente compra carne unas pocas veces por mes, cuando hay algún festejo. Lamentablemente la carne se ha convertido en un artículo de lujo que ya no se come todos los días, incluso tampoco semanalmente. Hay sectores que directamente se están olvidando del consumo de carne».
Sumado a esto, Arce detalló que «generalmente el mayor consumo de carne se produce en los primeros 15 días del mes, y después casi que no se nota. Además, trabajamos más los fines de semana, viernes sábado y domingo; durante la semana es desesperante la tranquilidad. Una carnicería necesita para mantenerse unas 40 personas por día, y durante la semana difícilmente atendemos más de 15. En los últimos años hemos reducido mucho las ganancias para poder estar al día con las cuentas, y nos hemos apoyado en los matarifes que muchas veces nos aguantan con el cobro, pero estamos constantemente tapando agujeros».
