Los exámenes PISA de 2025 arrojaron a nivel global los resultados más bajos desde que se toma registro, prendiendo las alarmas de los países que reflejaron los menores puntajes. Argentina cayó en las tres materias, Lectura, Ciencias y Matemática, y tuvo su peor resultado histórico en esta última.
En Total Normalidad hablamos sobre educación con María Marta Formichella, doctora en Economía por la UNS que se especializa en Economía de la educación.
«El 76 % de los estudiantes en Argentina no alcanza el nivel mínimo de competencias en matemática en las pruebas PISA, mientras que en lectura ese indicador se ubica en un 60 % y en ciencias en un 59 %. Son porcentajes muy altos de alumnos que no llegan a las habilidades mínimas esperadas para desenvolverse en la vida adulta», nos dijo Formichella.
«El descenso de los resultados es generalizado, ya que incluso en estudiantes de niveles socioeconómicos altos se observan peores rendimientos. Nos lleva a pensar que hay una crisis más grande en todo el sistema educativo y que la velocidad en la que se dan los cambios tecnológicos hace que sea difícil seguir ese camino. Tendríamos que estar todos pensando en qué hacer ante esto», agregó.
«Me preocupa la enorme desigualdad en los puntos de partida de los alumnos, tanto en las condiciones materiales de sus hogares como en la brecha digital. Me parece que si como sociedad creemos que la educación es un derecho humano tenemos que estar dispuestos a invertir en ella. Es el Estado el que tiene que garantizar que exista esa educación», comentó la economista.
«El primer paso para intervenir es contar con un diagnóstico sobre la situación. El valor de las evaluaciones reside en vincular las respuestas de los estudiantes con sus contextos familiares y escolares para poder diseñar políticas públicas, aunque luego la aplicación depende de la gestión política», concluyó.
