La Universidad Nacional de Hurlingham desarrolló un medidor de aire que se usará en las escuelas

Estudiantes de la Universidad Nacional de Hurlingham (UNAHUR) desarrollaron un medidor de dióxido de carbono que servirá como un indicador de la ventilación en aulas, salones y demás espacios comunes en los establecimientos educativos, en el marco de la pandemia del coronavirus.

“Es una herramienta muy importante para ayudar a reducir los riesgos y así evitar contagios” contó el Secretario de Políticas Universitarias, Jaime Perczyk.

A principios de febrero la UNAHUR  firmó un convenio con el intendente de Hurlingham, Juan Zabaleta,  y el de Morón, Lucas Ghi, para garantizar la provisión de más de 400 medidores de dióxido de carbono (CO2) para las escuelas de ambos distritos.

“La discusión no es si abrimos o no escuelas. Van a estar abiertas y para que haya presencialidad segura esta es una herramienta más que importante” indicó Zabaleta. Por su parte, Lucas Ghi  celebro que esta herramienta sea fruto de una Universidad pública que “interactúa constantemente con su comunidad”.

¿Cómo funciona el medidor de dióxido de carbono?

El CO2 está presente en el aire, con una concentración de aproximadamente 400 ppm (partes por millón). El aire exhalado por un ser humano puede tener 40.000 ppm de CO2.

Cada día hay más evidencia científica sobre que una buena ventilación de los ambientes cerrados disminuye el riesgo de contraer enfermedades respiratorias como el COVID-19. Un límite prudente es evitar que la concentración de CO2 supere las 800 ppm.

“Si se supera ese umbral, se deberá generar una mayor corriente de aire, abriendo más puertas y ventanas, forzar la circulación de aire fresco o, de no ser posible, evacuar el ambiente” explicó el Secretario de Planeamiento y Evaluación de la UNAHUR, Dr. Jorge Aliaga.

Así, los equipos que desarrollará la Universidad permitirán brindar información en tiempo real sobre las necesidades de ventilación o filtración del aire en cada una de las aulas o salones de las escuelas de Hurlingham y Morón.

“La apertura de puertas o ventanas permite disminuir la concentración de las partículas en suspensión, también llamadas aerosoles, susceptibles de contener virus, que se pueden acumular cuando la ventilación no es suficiente. Este tipo de equipos permitirán informar cuándo un espacio posee escasa renovación de aire”, explicaron desde la UNAHUR.

Fuente: AM 750.

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