Se confirmaron los 27 despidos que habían sido adelantados en el distrito 19 de Vialidad Nacional. En total, solo 110 trabajadores son los que prestan servicio para el mantenimiento de todos los caminos de jerarquía nacional en la sexta sección bonaerense, cuyos salarios se encuentran congelados hace más de 18 meses. En ese contexto, la preocupación del Gobierno nacional pasa por la privatización de la Ruta Nacional 3, cuya licitación se abrió el día de ayer. Según estiman, los peajes llegarían hasta la ciudad de Bahía Blanca y su valor sería de $1.200.
Eduardo Palomo, secretario general del Sindicato de Personal de Vialidad Nacional, expresó que «fueron 27 retiros voluntarios que nosotros entendemos como despidos encubiertos, porque fueron rápidos, entre gallos y medianoches. Son 27 compañeros que se retiran de la plantilla de Vialidad Nacional, lo cual nos causa una falta de recursos y de capacidad operativa que se sigue profundizando sumado a salidas de personal de años anteriores. Cuando asume la gestión Milei ya habíamos tenido 10 despidos. En estos últimos dos años hemos perdido un 25% de nuestra plantilla«.
«Hemos perdido mano de obra muy valiosa: profesionales, técnicos, obreros, maquinistas que ya no van a volver a desempeñar sus tareas en Vialidad» Eduardo Palomo.
¿Cómo afecta todo esto a la calidad del servicio que brinda el organismo? El sindicalista marcó que «Nuestro presupuesto anual está desfinanciado hace dos años, y el impuesto a los combustibles, que por ley debería estar destinado al presupuesto de Vialidad para sostener el trabajo del día a día, nunca llega. En este contexto, seguiremos viendo estos problemas que existen hace tiempo. No solo tenemos menos trabajadores y menos recursos, sino que tampoco se renueva la maquinaria para sostener el mantenimiento básico. Comprendemos perfectamente al usuario que transita por las rutas nacionales y se queja porque hay poco mantenimiento».
Por último, Palomo se refirió a la licitación de la Ruta Nacional 3: «acá hay un tema que la gente debe entender: una cosa es la concesión para cobrar el peaje, y otra cosa es la obra pública, que sabemos perfectamente que no existe ni va a existir para este Gobierno. En cuanto al cobro del peaje, para las empresas consistirá en hacer un mantenimiento mínimo, para luego quedarse con la rentabilidad de las cabinas de peaje. Y cuando el privado no pueda sostener esa rentabilidad, intervendrá el Estado Nacional a través del BICE dentro del Ministerio de Economía, o el FOGAR que también pertenece al Ministerio. Las rutas están detonadas, y estas empresas llegarán a tapar algún pozo, cortar un poco el pasto y por eso cobrar peaje».
