El día de ayer se llevó adelante una movilización a la sede del Ministerio de Defensa de la Nación, por parte de trabajadores y trabajadoras de ATE, entre las que hubo presencia de representantes tanto de Bahía Blanca como de Punta Alta. La misma surge por la compleja situación de las prestaciones en IOSFA, por un reclamo de recomposición salarial, y por el cierre de la Base Aeronaval Punta Indio.
Dabel Roblin, secretario general de ATE Punta Indio, expresó que «hace una semana se desató una tormenta de la cual ya veíamos las nubes. Ya desde la campaña Milei venía diciendo que tenía la intención de destruir al Estado, y esa decisión se materializa en esto que nos sucedió: nos comunica sin ningún tipo de sensibilidad que la Base Aeronaval de Punta Indio se traslada a Bahía Blanca, y los 185 trabajadores civiles que prestamos tareas aquí nos quedamos sin trabajo«.
«No buscamos generar un conflicto entre trabajadores, porque tanto los de Punta Indio, Bahía Blanca o Punta Alta somos hermanos en una pelea que nos tiene mal en términos salariales» Dabel Roblin.
Es por ello que el sindicalista afirmó que «todos los aviones que están acá en Punta Indio se van a mover a Bahía Blanca, con las complejidades que eso representa. Es una decisión que no tiene ningún sentido, porque nosotros como trabajadores civiles, la parte técnica de los equipos de trabajo, somos los únicos capacitados para tocar este tipo de aviones. No somos ni mejores ni peores que los trabajadores de Bahía Blanca, pero estamos acostumbrados a trabajar con estos aviones, en este clima, con estas condiciones de tráfico aéreo; es un recurso humano irremplazable. Tampoco tiene sentido el cierre de la Escuela de Pilotos, que tiene una amplia historia formando pilotos de la Armada, y es altamente prestigiosa».
Por último, Roblin se refirió a la situación puntual de los trabajadores y sus familias: «Somos 185 trabajadores, 24 contratados, 300 militares, $600 millones en materia salarial y $120 millones en presupuesto operativo anual. Todo ese dinero se lo sacás al pueblo de Verónica, que queda totalmente desfinanciado. Para todo el pueblo sería catastrófico si la Armada no revee esta medida. Tampoco hay posibilidad de que estos trabajadores se trasladen a Bahía Blanca junto con la base. El promedio de edad del equipo de trabajo supera los 50 años, con ingresos que se realizaron hace año. Es gente que hizo una vida acá en Verónica».
