El Municipio junto con la Universidad Nacional del Sur, a través del Departamento de Biología, Bioquímica y Farmacia, comenzaron con la elaboración de un repelente de insectos, entre ellos el mosquito del Dengue. Según indicaron, la iniciativa surge tras un convenio firmado en marzo entre ambas instituciones con el objetivo de garantizar el derecho a la salud de la comunidad mediante el desarrollo de productos sanitarios de calidad y acceso público.
Cecilia Arnaboldi es la coordinadora de la División de Tecnología y Análisis Farmacéutico de Medicamentos, Productos Médicos y Cosméticos del Departamento de Biología, Bioquímica y Farmacia de la la UNS. En comunicación con Radio Urbana aseguró que «estamos contentos con poder plasmar este proyecto en el que venimos trabajando desde enero. Allí fuimos convocados por el Municipio para ver si la UNS podía fabricar medicamentos, y concretamente el repelente. Estuvimos todo el año estudiando, y sobre fin de año concretamos la producción».
En equipo junto a la @UNS_oficial , lanzamos un repelente contra el Dengue 🦟🚫
➡️ Ya elaboramos 1100 de estos repelentes de insectos, que serán entregados a salas médicas locales para repartir entre vecinas, vecinos y trabajadores de salud. pic.twitter.com/stKkTPNsaZ
— Salud, Desarrollo Social, Ambiente y Hábitat (@desarrollombb) December 11, 2024
«Producir repelente de esta forma representa un ahorro para el Municipio. El costo estará rondando un tercio del producto final. Las instalaciones y el recurso humano lo pone la UNS. Todo lo público sale menos, y en materia sanitaria son muy importantes este tipo de desarrollos y producciones» Cecilia Arnaboldi.
En términos de logística, la investigadora detalló que «como universidad nos vamos a ocupar de la producción, mientras que la distribución la hace el Municipio. En ese sentido marcaron que comenzarán con el personal sanitario y con pacientes o personas con sospechas de dengue. Después, a medida que fabriquemos nuevos lotes, alcanzaremos a mas población. Dentro del proyecto únicamente estamos trabajando profesionales farmacéuticos. Los repelentes requieren de un recurso humano que debe estar capacitado en la producción. Hoy trabajamos en un laboratorio provisorio que está ubicado en 12 de Octubre al 900, y queremos construir un laboratorio exclusivo para eso.
Finalmente, Arnaboldi destacó la amplia experiencia que tienen desde el Departamento en este tipo de labor: «En pandemia hicimos una producción interna de alcohol en gel, pero esta es nuestra primera producción destinada a la comunidad. La producción sanitaria tiene muchos requisitos; hay que seguir buenas prácticas de manufactura, montar un laboratorio en condiciones, etc. Y si bien la UNS está equipada para esto, es necesaria una inversión más importante. Nuestros protocolos de calidad son artesanales, la elaboración de la solución es a través de un proceso de agitamiento, la homogeneización es sencilla, pero el paso limitante es el envasado».