Comerciantes de nuestra ciudad reclamaron a la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) la suspensión transitoria de ejecuciones fiscales y embargos contra PyMEs. Este pedido llega en un contexto de caída del consumo a nivel nacional, con representantes del rubro comercial de nuestra ciudad expresando su descontento por la cantidad de ventas efectuadas en los últimos meses.
Armando Arrarás, representante de la Cámara de Comercio de Bahía Blanca, marcó que «esto es un pedido de auxilio por la situación que estamos atravesando, una prórroga o la implementacion de alguna herramienta que suspenda los embargos. Quizás esto por sí mismo no salve a una PYME, pero le da oxígeno en una situación más que compleja. Todos los días vemos empresas que no pueden pagar sus sueldos, y que empiezan a tener sus cuentas embargadas, lo cual genera un trastorno».
«En estos contexos mucha gente sale a decir que tenemos que ‘reinventarnos’, y la verdad que es una palabra que cansa. Uno se puede reinventar si hay un marco propicio, y hoy está muy difícil» Armando Arrarás.
¿Cuál es la situación comercial que da pie a este reclamo? El comerciante expresó que «cada vez se ven más locales cerrados en el centro de la ciudad, y eso tiene que ver con que los niveles de consumo no permiten las condiciones mínimas para sostener un negocio. Que un comercio cierre significa que sus empleados y dueños dejan de pagar la tarjeta, no pueden pagar el alquiler, es una cadena que se corta, y en el mientras tanto vemos que comerciantes deben vender sus vehículos o quemar sus ahorros para sostener gastos fijos. La situación es muy dura, y por ello es que pensamos en estas herramientas para postergar o permitir el pago en cuotas de ciertas obligaciones».
En cuanto a la cuestión económica que da origen a estas problemáticas, Arrarás planteó que «todo surge de la gran recesión que atravesamos; la gente no compra porque no puede. Todos intentamos cuidar la plata en el bolsillo, y si la gente compra en Shein no es porque odia al comerciante y lo quiere perjudicar, sino porque somos un país caro en comparación con los salarios promedio. El problema es más grave que únicamente bajar los impuestos, y si bien es importante ordenar la macroeconomía que anduvo mal durante años, no se pueden olvidar que la micro no se acomoda sola».
