Continúa la ola de protestas en los distintos países europeos, con epicentro en Francia aunque con una importante expresión también en España, donde el próximo 29 de noviembre se llevarán adelante las elecciones generales. ¿Por qué se movilizó la población y cuales son los reclamos populares en el Viejo Continente?
Lisandro Sabanés, licenciado en Comunicación Social y analista internacional, afirmó que «son movilizaciones que se dan a la vez por parte de sectores estudiantiles de izquierda en el norte de Italia, en el sur italiano por el aumento del gasoil de sectores vinculados al transporte y la agricultura, también en Albania hay protestas muy violentas contra el Gobierno a partir de una propuesta de venta de tierras a magnates estadounidenses. Sumado a Francia, España o Portugal, vemos un Viejo Continente que está convulsionado«.
«El gran probelma que hoy tiene la Unión Europea es que no tiene mucha idea de cómo resolver este problema del declive sostenido del PBI, del Estado de Bienestar y del aumento del déficit y la deuda» Lisandro Sabanés.
En medio de ese panorama que a simple vista parece tan heterogéneo, ¿Hay algún reclamo transversal en esta serie de movilizaciones europeas? El analista marcó que «el hilo común pasa por el declive del PBI europeo, con un continente que viene en caída hace 20 años en contraposicion al crecimiento de China y Asia en general. Hay una disminución de la riqueza, del PBI y de la calidad de vida que la Unión Europea supo enarbolar como característica distintiva. Es un continente donde existía un pacto implícito entre el capital y el trabajo, donde se garantizaban las condiciones mínimas por parte del Estado de bienestar, y ese incumplimiento es lo que genera estas protestas».
¿Tiene algún condimento de respuesta al ascenso de las ultraderechas en Europa? Según Sabanés «hay un poco de esto, aunque paradójicamente en la historia moderna, cuando hay protestas que toman una postura violenta, en consecuencia se genera luego un ascenso de las derechas. Un ejemplo de ello puede ser el Mayo Francés, luego del cual ganó las elecciones el partido de centro derecha de De Gaulle, con muchos de los líderes jóvenes estudiantiles que terminaron en sectores que poco tenían que ver con el extremismo. Aún así, en general las protestas estudiantiles tienen un condimento de rechazo a la nueva derecha que crece en Europa; gobierna en Italia, es competitiva en España y muy competitiva en Francia».
