Hace ya varios meses se mantiene en agenda la inminente llegada del ‘Súper Niño‘ a nuestro país, con la posibilidad de un aumento de las precipitaciones durante la primavera. Más allá de las dificultades que esto puede causar en la sociedad en su conjunto, y de las medidas de prevención que se están poniendo en marcha, ¿Cómo afectaría este escenario climático a la producción agrícola?
Natalia Gattinoni, licenciada en Ciencias de la Atmósfera e investigadora del INTA, aseguró que «venimos siguiendo bien de cerca el panorama climático, con este evento que ya está entre nosotros: arrancó el viento acompañado por la nubosidad y el aumento de la temperatura del océano. Es un escenario que además tiene impacto también en lo urbano, con distintos sectores que en el pasado han generado inundaciones. En el ámbito agropecuario, es un evento que influye fuertemente en la planificación de la campaña«.
«Vamos a ir a una primavera con lluvias por encima de los parámetros normales, siendo un patrón que también nos va a acompañar durante el verano. Aún así, tenemos que planificar y estar atentos al corto plazo» Natalia Gattinoni.
En cuanto a ese impacto en la campaña agrícola, la especialista marcó que «debemos prepararnos para las precipitaciones y distintos eventos climáticos más allá de este contexto particular, porque el clima es algo que nos acompaña constantemente. Si las lluvias son abundantes y bien distribuidas, podemos tener una buena producción. Eso se ha dado en otros años donde hemos tenido la presencia del Niño, con rendimientos que han sido muy buenos. Igualmente, los efectos no siempre son lineales y siempre dependen de lo variables que pueden ser los parámetros de la lluvia, pero los efectos negativos en momentos de sequías siempre son más graves que las inundaciones».
