Pasamos un nuevo fin de semana largo en nuestro país, y la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) lanzó su habitual informe repasando los números en cuanto a la actividad turística: Se movilizaron un millón de personas, siendo el fin de semana largo con menos turistas de los seis que sucedieron en lo que va del año.
Salvador Femenia, secretario de prensa de la CAME, expresó que «fue el fin de semana largo más flojo de los seis que hubo este año, algo que podría explicarse desde la situación económica que atravesamos, sumado al clima que no acompañó, y al inicio del Mundial, algo que también pesa. La comparación con el 2025 es complicada porque en 2025 hubo dos fines de semana seguidos con solo tres días de diferencia. En ese momento, entre los dos fines de semana hubo 2,2 millones de turistas contra los 990.000 del 2026, una diferencia ostensible».
🚗 FIN DE SEMANA LARGO: 993.683 turistas se movilizaron por el país, generando un impacto económico directo de $ 216.649 millones.
El gasto promedio diario por turista fue de $ 109.013, y la estadía promedio fue de 2 noches 🏨.
Leé el informe de CAME 🔗 https://t.co/xYdTuPUaBR pic.twitter.com/RP4WfHWO7h
— CAME (@redcame) June 15, 2026
Sobre estos números en detalle, se planteó que «el gasto promedio diario por turista se ubicó en los $109.000, con una caída real del 3,5% frente a 2025, mientras que la estadía promedio también fue un 13% menor (2 días vs. 2,3). No hubieron muchas reservas previas, sino que la ocupación se consolidó con llegadas directas y alquiler en el lugar. Es parte de la adaptacion a la coyuntura que tenemos. En los últimos 3 o 4 meses impactó bastante el tema del aumento de combustibles, lo que hizo aumentar todos los pasajes terrestres y aéreos. Se estableció la modalidad de salidas cortas, pasear un solo dia, no tanto viaje largo».
Por último, Femenia se refirió a la situación del rubro comercial en su conjunto, en un contexto complejo desde lo económico: «Tenemos una gran preocupación por la falta de rentabilidad producto de la caída en las ventas. Hoy los comercios han perdido la capacidad de hacer frente a las responsabilidades tributarias, más todos los agregados mes a mes. Esto genera embargos de cuentas que dificultan la operatividad de pequeños negocios o PyMEs. En un contexto de baja inflación, donde no se licúan las deudas ni los pasivos, tenemos necesidad de manejar todo con mayor previsibilidad».
