Continúan las repercusiones en nuestra ciudad por los hechos de extrema violencia ocurridos en nuestra ciudad, más puntualmente en el barrio Noroeste, implicando a menores de edad. Un joven de 14 años sigue en estado crítico tras ser baleado, y desde las organizaciones sociales que tienen un extenso trabajo en los distintos puntos de nuestra ciudad advirtieron por el preocupante avance de los cosnumos problemáticos, impactando de forma profunda allí donde el Estado se retira.
Enrique «Quique» González, referente de Familia Grande Hogar de Cristo, expresó que «insistimos en la preocupación por el avance de los consumos problemáticos, en el marco del avance del consumismo en general, del induvidualismo y del ‘sálvese quien pueda’. Allí aparece la desesperanza, y en aquellos barrios populares donde hay más necesidad, los chicos se terminan haciendo cargo de cuestiones que están en la esfera de los adultos. Los jóvenes que no ven un mañana posible son más vulnerables al aumento de todas las violencias, y están atravesados por los consumos problemáticos de forma distinta que en otros estratos sociales».
«Hay que generar las herramientas para los pibes se vuelvan a enamorar de la vida, a través de vínculos afectivos positivos y presentes» Enrique ‘Quique’ González.
En ese sentido, el referente planteó que «en todo occidente hay una política general, que en Argentina también ha impactado, de retirarse como Estado de lo que pasa en el ámbito social. Pero eso no sucede solo en el Estado, sino que también lo vemos en la sociedad. Eso es algo a recuperar, entender que somos parte de una sociedad, y que ese discurso individualista termina en violencia, que termina a la vista en los barrios. Aún así, en esos mismos espacios es donde la semilla de vida se muestra más fuerte: la madre que abre el comedor, los adultos que abren la escuelita. Se contagian ambas cosas con mucha facilidad».
