Del 9 al 17 de mayo se hace el 21° Festival Internacional de Artes Escénicas Bahía Teatro 2026 y por eso en el programa Total Normalidad hablamos con su director general, Juan Manuel Caputo.
Caputo reflexionó sobre la vigencia del proyecto y cómo el equipo logra sostenerlo tras más de dos décadas de historia. «Bahía Teatro se sostiene por la convicción de que lo que hacemos realmente aporta y por la creencia profunda en la importancia que tienen las artes en la construcción positiva de una sociedad», aseguró el director.
Sobre el impacto personal y colectivo del evento, Juan Manuel resaltó que la gestión va más allá de lo técnico o administrativo. «Lo que sucede en el festival es tan fuerte, emotivamente hablando, que es lo que te hace sentir vivo, no solo a nosotros, sino al público y a los artistas», expresó.
«La gestión cultural es una gestión política que le brinda a la sociedad otros puntos de vista y otras formas de ver, hacer y compartir»
Al recordar los inicios del festival, Caputo explicó que el formato actual fue producto de una evolución natural y no de un plan rígido desde el primer día. «No se pensó como un festival, la verdad que se fue construyendo, fue saber escuchar el evento e ir convirtiéndolo de un encuentro a un festival nacional y después a uno internacional», detalló.
El artista también analizó la transformación cultural de Bahía Blanca a lo largo de estos 21 años. «En términos artístico-culturales, la ciudad era un poquito más plana, había menos actividad, hoy hay una explosión artística en todas las ramas y cada vez la exploración es más poderosa», aseguró.
Respecto a su rol, reivindicó la figura del gestor cultural como un actor con compromiso social y visión de futuro. «La gestión cultural es una gestión política que le brinda a la sociedad otros puntos de vista y otras formas de ver, hacer y compartir, siempre fortaleciendo los vínculos socioculturales», definió Caputo.
Sobre la programación de esta edición, destacó la presencia de artistas de diversos puntos del mundo y la calidad de las producciones seleccionadas. «Logramos una buena cantidad de obras, vienen titiriteros de Colombia y España, y una bailarina de Japón que viene directamente para el festival con propuestas increíbles», adelantó.
Uno de los puntos más innovadores será la apertura en la plaza Bartolomé Mitre, durante una nueva edición de la Varieté Villa Mitre, con una propuesta que busca resignificar las tradiciones locales. «Inventamos un carnaval de otoño para darle centralidad a las murgas, que tienen una función social muy importante que para mí no está valorada como realmente debería ser», enfatizó.
Caputo también hizo hincapié en la diversidad de sedes y la inclusión de nuevos lenguajes, como la tarde de musicales y el radioteatro en LU3. «La idea del festival siempre es abrir el intercambio y buscar espacios no convencionales; estamos atentos a la posibilidad de nuevos lugares para que la experiencia sea un viaje», comentó.
La programación completa del festival puede verse en su sitio web.


