Este miércoles 29 de abril a las 18, en las escalinatas de la Universidad Nacional del Sur (Alem al 1200), se va a hacer una clase pública sobre la situación actual de la salud mental en la Argentina.
A su cargo estarán docentes del Departamento de Ciencias de la Salud: disertarán Fabricio Carballo, Jorge Moyano, Cecilia Vasconi y Sergio Velovich y coordinará Marcela Arzuaga, quien esta tarde habló con el programa Total Normalidad para dar más detalles de la iniciativa.
La clase se enmarca en un plan de lucha docente nacional frente al desfinanciamiento de las universidades públicas por parte del gobierno de Javier Milei. Arzuaga señaló que esta situación impacta directamente en los trabajadores de la educación y en el desarrollo de los estudiantes.
«Atraviesa nuestra propia economía, nuestra propia salud mental, porque es muy complejo llevar adelante un proceso de enseñanza-aprendizaje en un contexto en donde no se está cumpliendo con una ley básica», afirmó la coordinadora.
El análisis de la problemática no se limita a la psicopatología, sino que integra las condiciones materiales de vida de la sociedad. La docente remarcó que las variables económicas construyen el escenario donde se desarrolla el bienestar o el malestar subjetivo de la población. «La salud mental es una construcción social, económica, política y cultural que trasciende la cuestión específica de la cuestión psicopatológica», explicó.
Respecto al clima de violencia social y su impacto en las adolescencias, Arzuaga vinculó estos fenómenos con la vulneración de derechos básicos en los hogares. Sostuvo que el deterioro de la calidad de vida en los grupos familiares dificulta el sostenimiento de los vínculos protectores necesarios para los jóvenes.
La coordinadora alertó sobre la progresiva ausencia de intervención estatal en áreas críticas como el acceso a la medicación y la educación pública. Describió un panorama de extrema fragilidad para quienes dependen de los servicios del Estado para sus tratamientos cotidianos. «Estamos en una situación de muchísima vulnerabilidad, con una retirada del Estado en lo que son las políticas de medicamentos y las políticas educativas», denunció la integrante del Departamento de Ciencias de la Salud.
La actividad también abordará la situación de emergencia reportada por 16 provincias ante el Consejo Federal de Salud. Arzuaga manifestó la necesidad de generar herramientas colectivas y alternativas académicas frente a este diagnóstico crítico a nivel nacional. «Hay algunos datos y algunas cuestiones que queremos presentar para ir construyendo al menos alternativas a estas situaciones tan complejas que son cotidianas», agregó la docente sobre los objetivos del encuentro.
«Estamos en una situación de muchísima vulnerabilidad, con una retirada del Estado en lo que son las políticas de medicamentos y las políticas educativas»
Uno de los puntos centrales del debate será la exigencia de la plena implementación de la Ley Nacional de Salud Mental, especialmente en lo relativo a la asignación de fondos. La profesora recordó que el presupuesto específico para el área debe alcanzar el 10% del total destinado a salud, meta que no tiene cumplimiento efectivo. «El Estado nacional retira recursos que venían a nivel nacional, por eso pedimos la plena implementación de la ley y que se cumpla con los dispositivos que la norma prevé», puntualizó.
La propuesta académica destaca la importancia de trasladar la atención sanitaria a los espacios de circulación comunitaria para mejorar el acceso. Según la coordinadora, la prevención y el acompañamiento efectivo requieren de equipos interdisciplinarios presentes en el territorio y no solo en instituciones cerradas. «No necesitás un hospital para la atención, pero sí necesitás un equipo interdisciplinario que esté trabajando en una escuela, en una sociedad de fomento o en un club», argumentó Arzuaga.
Finalmente, el encuentro busca producir conocimiento a través del intercambio directo con los vecinos y vecinas de la ciudad. La dinámica permitirá que los asistentes acerquen sus consultas y reflexiones sobre la realidad de la salud pública en sus barrios. «Lo interesantísimo de las clases públicas es que, como están abiertas a la comunidad, la gente puede traer preguntas, opiniones y van a ser bien recepcionadas», concluyó la docente.

