El artista bahiense Marcos Calvari inaugura hoy en el 2Museos (Sarmiento 450) una instalación arquitectónica titulada Promenade VI y habló sobre ella en el programa Total Normalidad.
Calvari define el concepto de «promenade» como un recorrido implícito para experimentar un edificio. Sostiene que la diferencia entre escultura y arquitectura reside en el tránsito del sujeto. «Al desplazarse por dentro de la obra se convierte en una pieza arquitectónica que tiene sus propias leyes, sus propias virtudes y sus propios defectos», afirma el artista.
La instalación pertenece a una serie de trabajos que se adaptan al entorno físico disponible. En esta edición, el diseño busca modificar la percepción del visitante mediante estructuras laberínticas. «Son pasillos enroscados de distinta manera que están hechos para que se alteren sutilmente los sentidos de quien lo transita», detalla sobre el montaje.
La obra incorpora una dimensión sobre la desconexión humana en la actualidad. El autor utiliza la disposición del espacio para representar la falta de contacto social. «Se juega mucho con la idea del no encuentro, que es algo que está pasando bastante hoy a nivel social y político. Adentro del espacio puede haber dos personas que no se encuentran», describe respecto a la experiencia del usuario dentro de la pieza.
La construcción emplea materiales industriales y traslúcidos para generar una atmósfera particular. La estética remite a escenarios de aislamiento o prevención sanitaria. «Está hecha con perfiles de Durlock y nylon transparente, como esas películas distópicas que viene un virus y tapan todo con una especie de manga», explica el creador.
El proyecto cuestiona la funcionalidad tradicional del diseño edilicio y el concepto de servicio. Calvari propone recuperar la relevancia del pasillo por sobre la búsqueda del confort inmediato. «El pasillo siempre quedó relegado a una función de servicio, yo pensaba en qué pasaba con la circulación en sí misma desligada de la función», sostiene el docente.
Para el artista, el acto de desplazarse constituye una manifestación de voluntad y conciencia. Vincula el recorrido físico con la toma de posición en el ámbito público. «El caminar es un hecho político, emprender una caminata implica tomar decisiones y todo eso tiene consecuencias y tiene causas», puntualiza el gestor cultural.
El regreso a Bahía Blanca permitió al autor una observación técnica del patrimonio local. Recomienda modificar la perspectiva habitual sobre el entorno urbano para descubrir nuevos valores. «Bahía tiene una arquitectura impresionante, encontré unos lugares buenísimos mirando para arriba», comenta sobre su reciente tránsito por las calles bahienses.
La muestra evita imponer una interpretación única al espectador. El objetivo reside en generar una reacción interna y diversa en cada asistente tras finalizar el recorrido. «Busca que te deje en algún lugar distinto al que habías estado antes, me gustaría que haya multiplicidad de resultados», concluye sobre la propuesta en 2Museos.
Sobre el artista
Calvari (Bahía Blanca, 1980) es artista, músico, gestor cultural y docente. Vive y trabaja en Mar del Plata. Desde 2015 dirige, junto a Florencia Silva, Casa Intermitente, espacio marplatense autogestionado dedicado a residencias, talleres y exhibiciones de arte contemporáneo experimental, con una trayectoria de más de diez años y un programa de intercambio internacional de residencias.
Su formación como músico y arquitecto es clave para entender una obra que se interesa más por cualidades temporales que espaciales. La documentación de procesos, los sistemas que tienden a máximos o mínimos, las totalidades, las distancias, el pragmatismo, la alquimia, el contraste, el todo, el casi todo y los casi nada son la materia prima que recorre sus experimentos. En esas indagaciones ha explorado múltiples lenguajes: instalación, arte sonoro, video, dibujo, grabado y arte digital.
Obtuvo en cuatro oportunidades la Beca a la Creación del Fondo Nacional de las Artes (2016, 2020, 2021 y 2022) y la Beca Formadores del FNA en 2018. Fue jurado del Salón Provincial de Arte Joven E. Pettoruti y de la Bienal de Arte Joven de CABA, y mantiene un vínculo de larga data con Bahía Blanca: participó en la Bienal Nacional de Arte de 2013 —donde recibió Mención del Jurado— y dictó seminarios y talleres en el MBA MAC.
Su obra integra las colecciones de Zapadores (Madrid), Harddiskmuseum (Valencia), Espacio A Rojo (Córdoba, España), MBA MAC (Bahía Blanca), Isidoro (Coronel Suárez) y Ateliê 397 (San Pablo), además de colecciones privadas. Expuso en Berlín, Nueva York, Washington, Londres, Madrid, Sevilla, Vigo, San Pablo, Ciudad de México, Punta del Este y Camagüey, entre otras ciudades.



