El día de ayer, la Unión Industrial de Bahía Blanca lanzó un informe en el que destacan la caída de la demanda laboral en las industrias de nuestra ciudad: En comparación con el mismo período en 2025, la búsqueda de empleo industrial cayó un 44,5% en el bimestre enero-febrero. En ese mismo contexto, el empleo precario a través de plataformas digitales continúa creciendo, y hoy más de 3.000 bahienses se vuelcan al trabajo en Uber, sumados a unas 1.200 en Pedidos Ya.
Gustavo Burachik, doctor en Economía de la UNS, explicó que «hay una crisis de empleo aguda en nuestro país, de la cual Bahía Blanca no escapa. Hay tres sectores particularmente afectados por la política económica: la industria manufacturera, la construcción y el comercio, que justamente son los tres pilares del empleo en Bahía Blanca. Es lógico entonces que veamos desplegada la crisis en el ámbito laboral en la ciudad».
En ese sentido, el economista detalló que «la industria viene retrocediendo por una combinación de factores que tienen que ver con la apertura comercial y la eliminación de impuestos a la importación, junto con el abaratamiento del dólar que hace que muchos productos importados sean más baratos que los producidos en el país. Esto llevó al cierre de muchas empresas y la reconversión de fabricantes en importadores o distribuidores. La construcción es otro sector muy castigado por la supresión de la obra pública nacional, desde la cual se eslabonan las obras particulares. Cae la inversión y falta crédito, por lo que la situación general no es propicia para grandes inversiones. Por último, el comercio cae por la licuación de los salarios y jubilaciones«.
«De los 150.000 trabajadores empleados en Bahía Blanca, el sector comercial emplea a unas 30.000 personas, la industria manufacturera genera 15.000 puestos de trabajo, similar número al de la construcción y el sector docente, y el ámbito del transporte genera unos 8.000» Gustavo Burachik.
¿Cómo se modifica la dinámica del empleo en la ciudad teniendo en cuenta esa caída? «No hay un ámbito con capacidad de absorber los puestos de trabajo perdidos en estos sectores, porque no se trata solamente de dar trabajo, sino que éste sea bien remunerado y razonable para las personas. Sectores como Pedidos Ya están camino a la saturación, se necesitan más horas para sostener los salarios y se llega a un punto de agotamiento. No es una perspectiva viable para reconfigurar el mercado laboral de Bahía Blanca, y hoy el sector privado no da posibilidad de empleo a los puestos perdidos en los sectores en crisis».
Finalmente, Burachik afirmó que «el Gobierno nacional y todos los niveles tienen responsabilidad en este proceso. La obra pública podría ser una forma de contrarrestar el deterioro del empleo. Sabemos que en el capitalismo, cualquier persona puede tomar la decisión de cerrar su empresa, pero hoy el Estado no está utilizando sus recursos para contrarrestar los aspectos negativos del mercado. Hoy el Gobierno solo se está dedicando al pago de la deuda a activos financieros. Toda la política nacional está orientada a pagar bonos, sin poner plata en universidades, hospitales ni salarios».
