Se profundizó la crisis del sistema de transporte público de pasajeros en la ciudad: Las empresas San Gabriel y Rastreador Fournier, que manejan entre ambas todas las líneas de colectivos con excepción de la 521 y la 519 A, decidieron bajar la frecuencia de todos sus recorridos. La primera unidad saldrá de cada cabecera a las 6:30, y la última a las 20:30 cada día.
Guillermo Martínez Hesselink es asesor en Rastreador Fournier, expresó que «hace años que sostenemos una situación de deterioro en el ámbito del transporte. En números, en marzo estimamos que por cada kilómetro recorrido los operadores gastan $4.567, cuando los ingresos son de $2.832. Es decir, el déficit de $1.700 por cada kilómetro, que recae en las empresas. De los $2.800 que ingresan a las empresas, $1.552 por kilómetro son por el boleto y $1.280 por compensaciones. Por eso tomamos esta medida de última opción, que es de subsistencia».
«Como empresa no nos queda otra opción que atacar el problema por el lado del gasto. La medida busca proteger a los trabajadores, al sistema y a los usuarios. Si seguíamos así, íbamos directo al colapso» Guillermo Martínez Hesselink.
En cuanto al recorte de los subsidios de parte del Gobierno nacional, medida tomada por el Presidente Milei en febrero del 2024, el asesor expresó que «son fondos que se cortaron: hoy el Gobierno nacional solamente aporta a la tarifa social según la condición de los trabajadores. La incidencia de esos fondos era alto, Nación aportaba un 30% de los ingresos de la empresa. Hoy se dividen en un 40% de Provincia, un 33% del Municipio y un 28% de los atributos sociales de Nación».
Por último, Martinez Hesselink marcó que «el pasaje aumentó por última vez en noviembre, y en esa etapa ya aumentó un 50% el combustible y 20% el sueldo, dos costos indispensables para el servicio. La decisión es importante, pero hoy la solución depende del Municipio, porque esos ingresos perdidos se deben cubrir o por compensaciones municipales o por el aumento del boleto. Si queremos un sistema sustentable y sostenible en el tiempo, hay que ver quién paga lo que nos falta».
