El día de ayer, el Presidente de la Nación, Javier Milei, fue orador en una nueva edición del Foro Económico Mundial de Davos en Suiza. Su discurso estuvo plagado de expresiones profundamente violentas ante las mujeres y minorías sexuales, a tal punto que fue denunciado penalmente por amenazas, discriminación e intimidación pública por parte de la Federación Argentina LGTB+.
Saira Millaqueo, referente del colectivo LGTB+ en nuestra ciudad, aseguró que «es un discurso que no nos sorprende; ya sabíamos desde el minuto cero que estos discursos forman parte de una oleada en contra de lo que supimos conseguir y visibilizar en los últimos años. Esto no quiere decir que no infunda temor, porque hablamos del primer mandatario poniendo a las fuerzas del estado en contra de las minorías. No es ingenuo que lo haya dicho en un foro económico internacional, porque se trata de moldear el pensamiento en torno a la economía y a la distribución de la riqueza».
«Esto infunde temor en nuestra comunidad, y genera que no tengamos nuestras garantías constitucionales como todos. No sabemos cuándo derivará en ataques, pero sin dudas genera una persecución sobre nuestras identidades» Saira Millaqueo.
En ese sentido, la militante agregó que «ha sido un discurso lleno de conceptos que no tienen fundamentos. Ellos hablan de una promoción de la homosexualidad cuando lo único que buscamos es la visibilización de nuestras identidades. Solamente tratamos de crear una sociedad para que, cuando esa persona constituya su propia identidad, pueda vivirla con tranquilidad y con los derechos adquiridos. Hemos dejado la vida por defender la dignidad y libertad para caminar por la calle. Es una locura volver a estas ideas por instalar un programa económico».
Por último, Millaqueo se refirió a la pregnancia que parecen tener este tipo de discursos en los hombres jóvenes: «Entiendo el contexto económico y social que vivimos, venimos de ocho años de gobiernos que no han podido generar soluciones para esta adolescencia y juventud, y no hemos logrado en lo económico darle la tranquilidad a la población, atravesando procesos de precarización y desempleo. Parece que ante la mas mínima estabilidad va a surgir el apoyo a este discurso violento. Pero no creo que haya un fuerte arraigo y adhesión a ese pensamiento».