El Instituto de Investigación Social, Económica y Política Ciudadana, en conjunto con la agrupación Libres del Sur, lanzaron una encuesta para entender mejor la situación de endeudamiento y financiamiento de las familias de Bahía Blanca, puntualmente en los barrios de mayor vulnerabilidad. Esto se da en un contexto donde, a nivel nacional, los números de morosidad y las dificultades de las familias para pagar sus deudas coinciden con una inédita facilidad en el acceso al crédito, a través de cualquier aplicación móvil.
Silvia Saravia, referente de Libres del Sur, expresó que «hace años venimos llevando adelante relevamientos sobre la inseguridad alimentaria, y hoy notamos que ya no son solo los sectores de menos recursos los que atraviesan esta problemática, sino que empieza a aparecer entre quienes tienen trabajo registrado, una jubilación, o trabajo informal que antes tenía otra calidad de vida. Se llevarán adelante encuestas de manera presencial, buscando tener resultados las próximas semanas».
«Así como el Gobierno propone políticas de desendeudamiento a empresas, proponemos que haya quita de deudas también a las familias que se endeuden para comer» Silvia Saravia.
En ese sentido, la referente social agregó que «cada vez son más los supermercados que notan un incremento en el nivel de endeudamiento para productos de alimentación. Esto nos preocupa fuertemente, porque hace años la gente se endeudaba para comprar bienes, y no para solventar la alimentación. En ese sentido estamos esperando los resultados de la encuesta, porque hacen falta datos para diagramar las políticas públicas que se adecúen a la realidad que estamos atravesando».
Finalmente, Saravia marcó que «hoy este Gobierno nacional que tanto habla del déficit y de las cuentas públicas no le da ninguna importancia a las familias que viven de su trabajo y no pueden llegar a fin de mes. Familias que cada vez comen peor en un país productor de alimentos. La falta de alimentación de calidad es una cuestión que conlleva problemas de salud en niños y niñas a largo plazo a lo largo de sus vidas. Todo esto llevará a una población con crecientes problemas de salud, con un sistema sanitario que se recarga a la vez que el Gobierno nacional lo deteriora».
