Diferentes mediciones de consultoras privadas indican que la segunda semana de febrero, la inflación en alimentos y bebidas ha superado el 1%. En gran parte, el principal responsable de ello es el aumento en los precios de la carne, que en promedio acumulan subas superiores al 2% en los primeros días del mes. Sumado a esto, enero fue el mes de menor consumo de carne en los últimos 20 años según un informe de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (Ciccra) ¿Aparece la misma dinámica en nuestra ciudad?
Rodrigo García, dueño de la carnicería “Don Ernesto”, aseguró que «los precios son ilógicos, y vienen aumentando todas las semanas. Desde enero hasta hoy se incrementó mucho, y principalmente en estas últimas semanas. Vemos que el aumento en las carnes viene superando ampliamente el de otros rubros».
🍎🥦Durante la primera semana de febrero registramos una variación semanal de 0,6% en los precios de alimentos y bebidas en el Gran Buenos Aires.
El promedio de cuatro semanas es de 2,6%. pic.twitter.com/mSlCf8ZnpQ— Analytica Consultora (@AnalyticaARG) February 6, 2026
«En parte el aumento se puede explicar por la apertura de las exportaciones, que pasó de 20.000 toneladas exportadas a 100.000. Los empresarios saben que si no se vende acá, pueden venderla afuera» Rodrigo García.
¿Cómo viene la situación del consumo a nivel local? El carnicero marcó que «la gente está consumiendo mucho menos, hay una baja muy grande. Yo personalmente me animo a decir que la caída comparada con enero del año pasado está cerca del 50%. Además, el consumo se está volcando más a la carne de pollo o cerdo por encima de la vacuna, y la clientela viene de manera más espaciada. Vienen con la plata justa porque no alcanza y el dinero no rinde. Se bajó el consumo de carne, pero tampoco ha explotado el consumo de pollo o cerdo».
Finalmente, García se refirió a su situación particular, y detalló que «nuestro gasto más alto es la luz porque vivimos del frio y no lo podemos ajustar. En ese sentido, hace dos años teníamos un gasto de luz de $500.000, y hoy estamos pagando más de $4 millones. A ese gasto hay que sumarle impuestos y tasas, es mucho gasto fijo para sostener un negocio. En su momento nuestra carnicería llegó a tener cuatro empleados, y hoy somos dos».
