En las últimas horas volvió a reavivarse el debate sobre el proteccionismo o la apertura del mercado textil en nuestro país, tras una serie de declaraciones de funcionarios del Gobierno nacional: El ministro de Economía, Luis Caputo, aseguró que nunca compró ropa en la Argentina por los precios extremadamente altos, y Federico Sturzenegger, ministro de Desregulación, dijo que los textiles nacionales compiten con la cancha desnivelada a su favor por las políticas de protección a la industria.
Mercedes Corbaz, integrante de la Cámara de Comerciantes de la Corporación de Comercio de Bahía Blanca, marcó que «tengo mi propia marca de lencería y fabrico pequeñas cantidades de prendas tanto acá como en Buenos Aires. Escuché las declaraciones de Adorni diciendo que importando ropa en vez de fabricarla no se pierden puestos de trabajo, y realmente la industria textil no tiene nada que ver con la reventa de un producto terminado. Cuando se importa un jean hay una cadena entera de puestos de trabajo que se está salteando. Tienen una visión un tanto sesgada, y al ser ministros uno esperaría que tengan otra postura a la hora de defender a la industria nacional».
OPINIÓN IMPOPULAR. TWEET NO APTO PARA IRRITABLES. Hoy voy a comentar sobre uno de los argumentos más comunes que usan economistas, periodistas, el empresariado (la @UIAok, por ejemplo) para cuestionar la apertura de la economía: el que no se puede abrir la economía porque… pic.twitter.com/ctCURcROKC
— Fede Sturzenegger (@fedesturze) February 4, 2026
«Es válido que alguien quiera comprar su ropa fuera del país, pero cuando uno representa al Estado tiene otra responsabilidad a la hora de declarar» Mercedes Corbaz-
¿Cómo viene la industria textil luego de la apertura importadora? La industrial declaró que «la cachetada fue fuerte; cuando se abre la economía los textiles somos los primeros que sufrimos. Desde mi visión personal, creo que hubiese estado bueno tener pautas y regulaciones a la hora de abrir las importaciones, y pensar a la vez en la carga impositiva que tiene nuestro país. Abrir las persianas de un negocio tiene una enorme cantidad de costos, es un largo proceso impositivo hasta que llega la prenda al mostrador. La gente que desconoce los costos que implica abrir un local, producir y fabricar, se pierde la mitad de la película».
Finalmente, Corbaz admitió que «es cierto que bajaron los precios en este último tiempo. Es algo tangible y tiene que ver con que no se está vendiendo nada. En 2024 las ventas cayeron fuertemente, y allí los comercios con mayor capacidad pudieron aguantar mientras que muchos no pudieron. No veo que estén abriendo nuevas empresas como dice el ministro. Y muchos de los comercios que abrieron en la ciudad luego de la inundación hoy no la están pasando bien. Se sigue perdiendo rentabilidad al ser cada vez más chicos los márgenes, haciéndose todo insostenible para los comercios. La realidad es que no hay manera de competir con los productos de afuera, no existe posibilidad de tener espalda financiera».
