Continúa el conflicto abierto en los distintos efectores de salud privada en nuestra ciudad, porque nuevamente se anunció el despido de cinco trabajadores en el Hospital Italiano. Cabe recordar que el Hospital Italiano viene atravesando una situación económica y financiera compleja, que llevo a que sus trabajadores deban cobrar su sueldo en hasta seis cuotas a fines del año pasado.
Juan Forchino, secretario de Prensa de ATSA de Bahía Blanca, aseguró que «son cinco los despidos que fueron anunciados en las últimas horas, que se suman a otros once compañeros despedidos a principio de este año. Desde las autoridades del Hospital manifiestan que es el resultado de una reestructuración y reorganización de los servicios brindados. La realidad es que se trata de una situación triste y compleja. Desde el gremio estamos acompañando a nuestros compañeros, e intentando una reincorporación que por ahora tiene nula respuesta de parte de las autoridades. Estamos hablando de compañeros con años de antigüedad; personal técnico, choferes de ambulancia, enfermeros, un jefe de servicio, etc».
«Desde el Hospital aducen que no pueden solventar económicamente a todos los empleados» Juan Forchino.
En este marco es que el dirigente sindical marcó que «esta administración no está encontrando el equilibrio justo que permita pagar el salario de los compañeros. Se ha despedido a gente grande, trabajadores de más de 40 años que va a ser muy difícil que se puedan reinsertar en el mercado laboral. Además de eso, hay un gran temor porque no sabemos cuándo nos puede tocar a nosotros o a algún compañero. Nos manifestaron que se van a tomar medidas para acomodar la situación financiera, pero no las llegamos a entender como trabajadores».
Consultado por la posibilidad de llevar adelante una medida de fuerza, el representante de ATSA respondió que «creemos que si hacemos un paro es contraproducente, porque necesitamos que ingresen pacientes para trabajar más y generar más ingresos. Sino, el problema se vuelve cíclico. Lo que charlamos con los compañeros es que muchos no quieren tomar medidas de fuerza porque ven que generará un perjuicio en nuestro propio trabajo».
