Continúa la guerra en Oriente Medio, con hostilidades entre Estados Unidos, Israel e Irán, además de involucrar a diferentes países de la región. Todo esto tiene un fuerte impacto en el precio de las commodities, pensando particularmente en el petróleo, al tratarse de una región productora del recurso. ¿Qué consecuencias tiene el conflicto en los precios en nuestro país?
Franco Baier, integrante del equipo de Estudios Económicos de la Bolsa de Cereales y Productos, expresó que «el punto clave de todo este conflicto que es la cuestión energética. Hoy se cumplen cuatro semanas del primer ataque de Estados Unidos sobre Irán, y la primera consecuencia es el impacto sobre el tema de la energía, sobre todo del petróleo. Al atacar una potencia petrolera como Irán, la represalia fue bloquear el Estrecho de Ormuz, por donde pasa el 20% del comercio mundial del petróleo. Todo ello ha generado una disparada de la cotización internacional del barril de petróleo, lo que tiene un efecto cascada sobre toda la economía mundial».
«Se está hablando incluso de que podríamos estar presenciando en este momento la mayor crisis energética de la historia mundial» Franco Baier.
¿Cómo puede esto impactar a nuestra economía argentina? El especialista marcó que «hablar del petróleo es hablar de un costo muy sensible para todo tipo de producción, como es el caso en nuestro país de la producción agropecuaria. Es un dato fundamental, porque mediante el combustible se mueven las máquinas con las que se siembra y se cosechan en el campo, pero también por la importancia de los fertilizantes y la urea, un derivado del gas natural que también se produce en esa región. Ese precio también se disparó, y eso tiene graves consecuencias sobre la producción mundial de alimentos, y concretamente en la Argentina, donde próximamente se viene la siembra fina. Se está muy alerta con qué va a pasar con los precios internos, y hasta podemos empezar a hablar de que puede llegar a haber un impacto negativo en la producción de trigo y cebada«.
Por último, Baier fue categórico: «Se está hablando incluso de que podríamos estar presenciando en este momento la mayor crisis energética de la historia mundial, incluso superando a la crisis del petróleo de la década de los ’70. Hay un efecto inmediato pero también duradero en las cotizaciones, porque no solo se ataca a un país petrolero que además tiene control sobre un paso fundamental para el comercio de los combustibles, sino que también se está destruyendo infraestructura que requerirá muchísima inversión para reconstruirse».
