Desde el 2020, el Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales del Sur (IIESS) de UNS-Conicet y el Departamento de Economía de la UNS hacen una encuesta anual para analizar el endeudamiento y los ingresos de los hogares de Bahía Blanca.
La encuesta de este año puede hacerse acá; se responde en 3 minutos y es anónima. En Total Normalidad hablamos sobre el tema con el economista Francisco Cantamutto, investigador del IIESS.
«Lo que nosotros venimos encontrando año a año es que, en general, se termina la ayuda de la familia o amigos en mejores condiciones que prestan para salvar la deuda. No toda la gente tiene familiares o amigos en condiciones de prestarle los montos necesarios. Entonces esto se vuelve una bola para adelante que no tiene freno. Y puede tener consecuencias muy graves, desde que miembros del hogar tengan que abandonar estudios, conseguir más trabajo, hasta bajar la cantidad o calidad de la ingesta alimentaria», comentó.
Cantamutto definió los índices de morosidad en el país como «altísimos, muy elevados», y agregó: «Con un sistema financiero más sofisticado, esto estaría provocando una bancarrota en cadena. Pensemos que la crisis del 2008 en Estados Unidos arrancó con una mora muy inferior; pero claro, como en aquel caso tenían productos derivados, lo que no se pagaba por un lado impactaba muy rápido en el resto del sistema. Acá es, si se quiere, una ventaja de la precariedad».
«El Gobierno nacional quitó todo tipo de tasa de referencia para el financiamiento, por lo que se encareció súbitamente. Como los montos suelen ser muy bajos, entonces no se nota el impacto que tiene la tasa de interés, pero son muy elevadas. A veces la propia tasa de interés alta termina generando que no puedas pagar. En este momento las tasas de mora de las billeteras virtuales duplican en promedio el nivel de las tasas de mora en el banco, porque es un crédito más riesgoso y, por lo tanto, más rápidamente deja de pagarse», agregó.
