Un estudio del Instituto de Economía de la UADE determinó que el consumo de carne vacuna cayó un 42% en los últimos 30 años: De un consumo anual de 52 kilos promedio por persona en 1990, pasamos a tan solo 30 kilos en 2025. Sumado a esto, el precio de la carne vacuna explica que se haya disparado el consumo de pollo, el cual igualó a la carne de vaca en cuanto a consumo, y es seguida cada vez más de cerca por la carne de cerdo.
Federico Mitili, responsable del Frigorífico Sur-Mity, aseguró que «en los últimos 30 años fueron cambiando los paradigmas de la alimentación en la Argentina, que siempre fue uno de los países de mayor consumo de proteína animal del mundo. Ahora se corrieron los parámetros a consumos nutricionales de proteínas de cereales en todo el mundo, no solo en Argentina. Después, dentro de lo que es el consumo de carne, en nuestro país siempre se consumió mucha mas carne que pollo o cerdo, cuando en el mundo es exactamente al revés».
«Hay una conjugación de varios factores que generan una baja en el consumo: Las carnes mas económicas siempre son cerdo y pollo, y la vaca es más onerosa» Federico Mitili.
En ese sentido, el carnicero marcó que «este fin de año subió la carne porque se dieron dos factores muy importantes en cuanto a la producción: Fue un año muy llovedor, y el productor puede mantener la hacienda en el campo y meterle más kilos, atrasando la hacienda en pie. Al haber menos oferta a igual demanda, los precios tienden al alza. Además, se conjugó con los cupos de exportación y apertura de mercados. Los productores tienden a retener para que le queden saldos exportables. La oferta es poca, la demanda es mucha y los precios tienden a la alza».
