Siguen los problemas para prestación de servicios por parte del PAMI, en un contexto donde además el organismo sostiene deudas con sus prestadores, falta de médicos de cabecera y demoras en las autorizaciones. Sumado a esto, sus trabajadores y trabajadoras denuncian también una importante falta en cuanto a la actualización salarial.
Esteban Costazos, médico auditor del PAMI local, expresó que «en este momento tanto en Bahía Blanca como en la región es bastante difícil conseguir prestaciones, principalmente por la falta de aumento en los valores y la poca regularidad en los pagos. El último golpe en ese sentido fue el ajuste en los sueldos de los médicos de cabecera, a quienes les sacaron el plus que les pagaban por hacer ciertos trámites. Esto prácticamente redujo a la mitad algunos sueldos de un día para el otro. Hoy los profesionales están llevando adelante un paro de cuatro días».
«El PAMI en Bahía Blanca se mantiene por el esfuerzo de sus trabajadores, que ponen el hombro igual más allá de lo que se cobra, porque si trabajasen acorde al salario, la gente no podría ni atenderse» Esteban Costazos.
Pensando en la sumatoria de conflictos abiertos en este momento, el profesional planteó que «a la situación de los médicos de cabecera con un paro de 96 horas se suman los hospitales, que también están en conflicto con PAMI por la falta de ingresos. Hoy la gente no tiene dónde atenderse, se despidieron a un montón de trabajadores y esos puestos no se repusieron. Hoy tanto el personal médico como administrativo del instituto está disminuido, lo que hace que las condiciones laborales sean muy complejas».
Por último, Costazos resaltó que «nuestros sueldos como trabajadores están congelados hace dos años, y hemos perdido en ese tiempo un 80% del poder adquisitvo de nuestros salarios. Además, en la región se han despedido personas donde había un solo trabajador en algunas agencias puntuales, donde ya no hay representación de PAMI. Atendemos gente desde Carhue hasta Patagones, y hay muchos lugares donde los afiliados no tienen dónde atenderse. Sin entrar en dinero puntualmente, la situacion es muy grave y los afiliados son los más perjudicados. Hoy en Bahía Blanca, ningún afiliado de PAMI se puede atender sin poner algo de plata, lo cual es bastante cruel».
