El día de hoy comenzó a tratarse en el Congreso de la Nación el proyecto de reforma laboral impulsado por el Gobierno de Javier Milei. Mientras el Senado debate los distintos artículos que forman parte de la misma, en la calle se lleva adelante una movilización de los distintos sectores gremiales expresándose en contra de la modificación.
Carlos Tomada fue ministro de Trabajo nacional entre el 2003 y el 2015, y en comunicación con Radio Urbana aseguró que «nunca en mi vida pensé que iba a ver un retroceso tan grande como el que plantea esta ley, que abate todos los principios logrados a través de la lucha en la Argentina. Este proyecto es la verificación del fracaso de la Ley Bases y un manotazo de ahogado brutal para distraer frente a los reiterados fracasos económicos que este Gobierno está teniendo. Va a causar un gran daño que empezaremos a ver en el mediano plazo. Todo esto podría sintetizarse en que la ley no soluciona ninguno de los verdaderos problemas que hoy tienen los trabajadores, sino que además los agrava, excluyendo aún más trabajadores de la ley de contrato de trabajo. Miles de personas no tendrán indemnización ni derechos laborales, además del debilitamiento al sindicalismo».
💥 LA REFORMA LABORAL ES UN ATAQUE DIRECTO A LAS Y LOS TRABAJADORES
No es modernización: es ajuste y precarización.#CGTMarcha #ReformaLaboral #FlexibilizacionLaboral #MovimientoObreroOrganizado #TrabajadoresUnidos pic.twitter.com/SMERmv12Yd
— CGT (@cgtoficialok) December 15, 2025
«No es solo el contenido, sino que además es perversa la construcción de esta ley. Se ha discutido en la oscuridad, tras bambalinas y sin ningún acuerdo colectivo con empresarios ni mucho menos trabajadores. Hoy, a horas de tratarse la ley que define el futuro de los argentinos, se agregan y quitan artículos » Carlos Tomada.
¿Qué puntos de la reforma son los más preocupantes según el ex funcionario? «Hay que empezar mencionando las mentiras sobre las que se basa: la ley no va a crear empleo, no ayuda a las PyMEs, no combate a la informalidad ni es una ley moderna, sino que nos retrotrae al siglo XIX. En líneas generales, la ley busca darle más facultades y poderes al empleador en materia de vacaciones, horas extra, indemnizaciones, etc. Además, impacta también en el tema del derecho colectivo: restringe el derecho de huelga y descentraliza la negociación, debilitando el poder de negociación de los sindicatos».
En cuanto a la defensa del sector opositor frente al embate que significa el proyecto, Tomada expresó que «no entiendo como puede haber referentes políticos y sindicales que estén dispuestos a apoyar esta reforma, porque si no estuviese el apoyo de algunos de los nuestros, esta ley no se aprueba. Aún así, hay que destacar que la mayoría han expresado su rechazo en ambas cámaras, así como también muchos dirigente sindicales han expresado su rechazo y se van a movilizar. Sí me sorprende que algunos gobernadores ordenaron a sus senadores a votar a favor; pensé que la situación económica tan dañada iba a generar un impacto. Hoy hay gobernadores, referentes políticos y sindicales incluso de nuestro espacio que han virado hacia un apoyo consciente, que no parecen entender la gravedad de esta reforma».
