El Papa León XIV publicó el pasado 25 de mayo su primera encíclica titulada ‘Magnífica Humanitas‘, un escrito que, entre otros tantos asuntos, se dedica a abordar el desafío de la preservación de la vida humana en el marco del avance de la inteligencia artificial. ¿Cuáles son los puntos más importantes del escrito y cómo se relacionan con las problemáticas que atravaviesa la sociedad actual?
Carlos Azpiroz Costa, Arzobispo de Bahía Blanca, planteó que «la encíclica sale un 25 de mayo, cuando se cumplían 135 años de la primera encíclica del Papa León XIII, dedicada a la cuestión social en aquellos tiempos modernos. Esta primera encíclica se ocupa de los asuntos nuevos que van apareciendo, habla de cuestiones sociales, del uso de nuevas tecnologías como puede ser la inteligencia artificial, que usamos todos los días incluso sin darnos cuenta, y nos abre las puertas a un mundo contemporáneo novedoso».
La magnífica humanidad que Dios ha creado se encuentra hoy ante una elección decisiva: levantar una nueva torre de Babel o edificar la ciudad donde Dios y la humanidad habiten juntos. En Jesucristo, esta magnífica humanidad encuentra el camino, la verdad y la vida, abriendo a…
— Papa León XIV (@Pontifex_es) May 25, 2026
En ese sentido, el arzobispo aseguró que «ya son 135 años de magisterio social, donde la Iglesia ha ido asumiendo cosas nuevas. Es muy interesante reconocer ese hilo conductor, donde siempre se expresa ese deseo de asumir nuevos desafíos. Se plantean allí cuales son los 10 desafíos más importantes que tenemos que asumir y discernir: Las nuevas medicinas, las cuestiones de género, etc. Cosas que debemos distinguir para que el hombre no se crea dueño de los demás. Ahí aparecen las nuevas esclavitudes, y cómo los nuevos inventos llevan a que algunas personas dominen a otras».
Finalmente, Azpiroz Costa concluyó que «la persona humana debe estar en el centro de todo progreso, de la industria, del trabajo, del salario y de la tecnología. El desafio es humano y espiritual, y la IA, como tantas creaciones del hombre, debe estar al servicio del bien común para no convertirse en una trampa, en un boomerang que dañe al propio hombre. Hoy el poder ya no está en mano de los Estados, sino de los privados, y hay cada vez más gente descartada y eliminada. El mundo va quedando en manos de muy pocos, en un esquema de sálvese quien pueda».
