En el marco del profundo desfinanciamiento que sufren los organismos públicos en general, y los científicos-tecnológicos en particular, trabajadores y trabajadoras de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) denunciaron que corren peligro unos 340 puestos de trabajo. A su vez, desde ATE marcaron que a esto se suma que «los profesionales se van por los bajos salarios, la falta de proyección y la ausencia de un plan nuclear».
Adriana Serquis es diputada nacional por Fuerza Patria, además de ex presidenta de la CNEA. En comunicación con Radio Urbana, marcó que «la situación laboral en el organismo es dramática, sufriendo una importante depreciación del salario comparado con el nivel inflacionario. Se perdió más de un 40% del poder adquisitivo de muchos trabajadores que son ingenieros/as nucleares, técnicos, físicos y químicos especializados. Todo esto genera un éxodo enorme, sumado a una situación de maltrato muy grande».
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«Me da muchísima indignación pensar cómo la formación de tantos profesionales se está regalando tan fácilmente, mientras se licúan los salarios y se le hace sentir a los profesionales que su trabajo no sirve de nada, porque los proyectos en los que venías trabajando quedan sin financiamiento» Adriana Serquis.
Más allá de la cuestión estrictamente laboral, la legisladora se refirió también a la situación de desfinanciamiento del organismo, y marcó que «la CNEA estaba trabajando en el desarrollo del proyecto CAREM, que era un reactor modular pequeño, siendo el primer proyecto en nuestro país en el cual podíamos demostrar que teníamos la capacidad de desarrollar y de poner en marcha un reactor de potencia. Por primera vez íbamos a tener el desarrollo de un reactor que genera energía eléctrica, siendo pioneros en el mundo. Estaba planeada su finalización para el 2028, lo que nos colocaba muy avanzados en esa carrera, desarrollando a su vez toda una cadena de suministros de empresas nacionales en el área de la metalmecánica, industria que ahora se está destruyendo. Habíamos logrado realmente algo completamente inédito: que un país periférico como es la Argentina estuviera en el top. Bueno, una de las primeras acciones de este Gobierno fue ir desmantelando de a poco el proyecto«.
Por último, Serquis marcó que «mucho de esto tiene que ver el no cumplimiento de la Ley de Financiamiento de Ciencia y Tecnología, que fue derogada tras la aprobación del último presupuesto nacional, el cual obviamente voté en contra. Esa norma marcaba que el presupuesto en Ciencia y Tecnología debería seguir aumentando año a año. Es decir, era ilegal que bajaran el presupuesto, que hoy ya debería estar ubicado por encima del 0,45% del PBI. Hoy ese número bajó al 0,15%, mucho menos que en cualquier otra época de la historia».
