Continúa abierto el conflicto entre la gerenciadora «Confederada Salud», administradora del Hospital Italiano, y las y los trabajadores del nosocomio. A la situación que se dio el último mes, donde los sueldos de diciembre fueron abonados en cuatro cuotas, se suma la división en dos partes del pago del aguinaldo, una de las cuotas siendo todavía adeudada a día de hoy.
Adriana Campos, delegada de ATSA en el Hospital Italiano, aseguró que «el día de ayer mantuvimos una reunión entre los dirigentes y abogados gremiales con el representante de Confederada Salud, tras la cual decidimos que las medidas de fuerza seguirán vigentes hasta que se abone la totalidad del aguinaldo. Ayer se pagó a una parte del plantel, y a día de hoy solo unos 30 trabajadores de los más de 300 que tiene el hospital recibieron su aguinaldo completo; al resto se nos debe un porcentaje que, según lo que nos dijeron, entre hoy y mañana estará abonado dependiendo del ingreso por parte de las obras sociales. Cuando se paguen todas las cuotas de los aguinaldos, levantaremos las medidas de fuerza».
«Las medidas de fuerza son tomadas en las asambleas, y entendemos que como empleados es la única manera que tenemos de protestar. Sabemos que tenemos nuestros derecho y obligaciones, e igualmente venimos a trabajar porque los paros son presenciales» Adriana Campos.
En cuanto a la relación con la gerenciadora del hospital, la representante gremial marcó que «la gerenciadora está activa desde el primero de agosto, y se nos presentó como salvataje económico por parte de la dirección del hospital. Entendemos por eso que en ese gerenciamiento estaba incluido el pago de los sueldos de los empleados. Luego de casi seis meses de gerenciamiento, el hospital está pero con pasillos vacíos, un 30% de ocupación, no hay servicios; desde que vinieron estamos peor. Hay una confusión en cuanto a qué vinieron a hacer. Además, ellos fueron quienes nos informaron que nos iban a pagar el sueldo de diciembre en cuatro cuotas, siendo una imposición y no un acuerdo consensuado».
Por último, Campos planteó que «hemos sido muy pacientes, porque hace ya dos años que venimos con situaciones de este tipo. Con respecto a lo que se vive en el hospital, más allá de estar sosteniendo las medidas de fuerza, se sostiene la atención de emergencias, código rojo y oncología. Hoy el hospital tiene cada vez menos profesionales. Constantemente estamos recibiendo cartas de renuncia de compañeros que consiguen mejores laburos. Hay una enorme disconformidad entre los compañeros».
