Este domingo 4 de octubre se llevarán adelante en el país vecino de Brasil las elecciones presidenciales: Lula Da Silva va por la reelección, buscando su cuarto mandato a cargo del Ejecutivo brasileño. Por su parte, la principal figura opositora es Flavio Bolsonaro, hijo del ex Presidente Jair Bolsonaro, el cual se encuentra preso con prisión domiciliaria e inhabilitado luego de intentar llevar adelante un golpe de Estado tras perder las elecciones pasadas. ¿Cuál es el panorama a una semana de los comicios?
Darío Pignotti, periodista corresponsal en Brasil de distintos medios como Página 12 y Le Monde Diplomatique, afirmó que «se llega a esta elección con un vértigo aún mayor de lo esperado, en el marco de una verdadera guerra politica entre Lula Da Silva y Flavio Bolsonaro. Este último, si bien va por su primer mandato, será en rigor el segundo de Jair, porque es su jefe politico. El joven senador prometió que su primer acto de gobierno en caso de ganar será indultar a su padre. Es sin dudas una puja disputadísima que permite cualquier tipo de pronósticos. La diferencia entre ambos es muy baja, y no se sabe si la elección se resolverá en primera vuelta o en el ballotage del 25 de octubre».
«Hay una gran preocupación por parte del Gobierno de Brasil por la injerencia de los Estados Unidos en la elección del próximo domingo» Darío Pignotti
Uno de los puntos más importantes para entender el debate previo a las elecciones, según analizó Pignotti, tiene que ver con «el debate religioso, siendo a la vez es el pais con más gente católitca y donde más irrumpió el culto evangélico. Flavio dijo que una de sus medidas será que va a sacar a la Virgen patrona de Brasil, dando lugar a denuncias de obispos y la posterior respuesta de las figuras evangélicas. Es un tema que cobró muchísima fuerza en el último tiempo, y será gran parte del debate de cara al fin de semana».
A eso se suma el debate por la soberanía: «Hay un gran intento de influencia por parte de los Estados Unidos en estas elecciones. El apadrinado de Marco Rubio, secretario de Estado norteamericano, es sin dudas Flavio Bolsonario. Lula lo denunció en Nueva York en la apertura de la Asamblea General de la ONU, y advirtió sobre el riesgo de injerencia y la amenaza a la soberanía brasileña; lo definió como democracia o barbarie».
