El Gobierno nacional presentó oficialmente esta semana en el Congreso el Presupuesto 2027: la hoja de ruta plantea un 18% de inflación anual, un dólar que cerrará el año próximo en $1.847, superávit primario y financiero, un crecimiento del PBI del 4% y un nivel de exportaciones récord. Además de ello, plantea también el acompañamiento o no a las distintas áreas y políticas del Estado para el año que arranca.
Alejandra Fernández Scarano, directora del Centro CEPA, aseguró que «el Gobierno planteó unas proyecciones muy omptimistas, algo que ya hizo el año pasado y tampoco llegó a cumplir con las expectativas. Hay que resaltar lo importante que es proyectar bien en este sentido, porque la ley de Presupuesto es la que define cómo el Estado se hará de recursos a traves del sistema tributario, y en qué los usará. Las proyecciones más importantes en ese sentido son las de inflación y las de crecimiento económico, pero también están las del consumo, la balanza comercial y las inversiones, las cuales estimaron el año pasado que iban a crecer un 9% y están cayendo en un 2%».
Informe «Claves del proyecto de Presupuesto 2027»
🔹Visión general del proyecto de presupuesto 2027.
🔹Pautas del proyecto de presupuesto.
🔹Pautas del proyecto de presupuesto 2026: ¿se cumplieron?
🔹Análisis de tópicos del presupuesto.
🔹Programa financiero en el presupuesto…— Centro CEPA (@ctroCEPA) September 17, 2026
«El Gobierno ajusta fuertemente en transferencias a las Provincias, que tienen que hacerse cargo con menos recursos de nuevas responsabilidades como obras públicas, discapacidad, salud mental, etc.» Alejandra Fernández Scarano.
En ese sentido, la profesional afirmó que «más del 50% del gasto total tiene que ver con lo social: jubilaciones, AUH, pagos sociales, etc. aún teniendo en cuenta el ajuste tan grande que hizo el Gobierno nacional cuando llegó, atando las jubilaciones a un bono congelado hace dos años. Las jubilaciones vienen perdiendo un 12% de su haber de forma acumulada, a lo que se suma un ajuste en los subsidios a las tarifas de servicios públicos, que del 2023 a hoy bajaron un un 75%. En cuanto a obra pública también se ajustó fuertemente, a la vez que se recortando las transferencias a las Provincias y Municipios».
Finalmente, Fernández Scarano marcó que «el ajuste se profundiza en los dos puntos que más gasto representan, que son jubilaciones y educación superior, donde el ajuste en universidades públicas superó el 25%. A eso se suma que cuando escuchás a cualquier ministro parece que está bajando la presión tributaria, cuando en realidad subió 0.7 puntos del PBI. Hoy en la Argentina los más pobres pagan más impuestos proporcionalmente que los más ricos. La presión tributaria en esos sectores supera el 30% de los ingresos, mientras que en los sectores más ricos no supera el 22%, en gran medida explicado por el impacto del IVA».
