Continúan las repercusiones luego del anuncio de la semana pasada de Luis ‘Toto’ Caputo, ministro de Economía nacional, donde confirmó el lanzamiento de créditos hipotecarios financiados con dinero del Fondo de Garantía de Sustentabilidad de la ANSES. ¿Qué cuestiones hay que tener en cuenta para que esta herramienta no se convierta en un problema a largo plazo, en un contexto de creciente morosidad?
El economista Matías de Ángelis destacó en comunicación con Radio Urbana que «es llamativo que este Gobierno libertario, que habla tanto de libre oferte y demanda, de un Estado que se corra del medio, hoy deje esa ideología para motorizar el crédito hipotecario a través del Fondos de Garantía de Sustentabilidad del ANSES. Personalmente entiendo que es un buen primer paso, aunque insuficiente para abordar la gran demanda habitacional que hay en la Argentina. Si la medida prospera, generará unos 15.000 créditos hipotecarios para una demanda de 300.000 unidades que hay en el país. Algo es algo, es una buena primera intervención del Estado, incluso si termina siendo solo simbólica».
«No hay riesgo para el Fondo de Garantía de Sustentabilidad de la ANSES, porque los riesgos crediticios los asumen los bancos» Matías de Ángelis.
En cuanto a su alcance, el economista destacó que «comparándolo con otras medidas estatales sobre el mercado inmobiliario, dista mucho del impacto que tuvo por ejemplo el PROCREAR. Aún así esperemos que incluso en este contexto de alta morosidad, los bancos puedan darle el visto bueno a las familias para alcanzar estos créditos. Los requisitos pasan por tener en primera medida unos $4 millones netos para ingresar, tener ahorrados el 25% del valor de la vivienda, y luego el nivel de ingresos necesarios para hacer frente a las distintas cuotas».
Finalmente, De Ángelis destacó que «serán créditos destinados tanto a la compra del inmueble, como de su construcción, ampliación o refacción. Esperemos que esto le pueda otorgar un mayor dinamismo al sector de la construcción en nuestro país, porque estamos en un contexto donde muchos desarrolladores están dejando de construir por contar todavía con un stock de viviendas que no logran vender. Aún así, si se activa la construcción se verá un impacto inicial en cuanto a la generación de empleo«.
