Cada 12 de agosto se celebra el Día del Trabajador de la Televisión en Argentina. Por eso en Total Normalidad invitamos a Gabriel Manieri, un camarógrafo de Somos Bahía con 36 años de experiencia, para charlar de su oficio y de la TV en general.
«Para hacer algo artístico tiene que haber alguien que se conmueva o se sensibilice primero. A mí me pasa que cuando edito un informe o un clip, si no se me hace un nudo en la garganta o no siento esa conmoción, para mí no sirve. No puedo hacer mi trabajo de otra manera; la capacidad de conmoverse es el punto de partida fundamental», nos dijo.
Además, sobre el mito de la muerte de la televisión frente a los nuevos medios, comentó: «Le extendimos el certificado de defunción a la televisión tempranamente y de forma maliciosa. Quienes instalaron ese discurso lo hicieron por conveniencia para desmantelar espacios, pero la televisión está más viva que nunca; los estudios de los grandes programas siguen siendo verdaderos sets de cine. Lo mismo decían del cine cuando salió el video o de la radio cuando apareció la tele, pero son plataformas históricas que no van a desaparecer».
«Hoy la gente graba todo con el celular y el periodismo cambió completamente hacia la inmediatez. Sin embargo, en esta vorágine donde todo parece urgente se cometen muchos errores y se difunden falsedades rápidamente. A veces hay que dar un paso al costado, esperar a mirar bien lo que ocurre y no opinar de todo de forma intempestiva», agregó sobre la transformación del lenguaje periodístico y la inmediatez de las redes
«Empecé en abril de 1990 en el cable de barrio y llevo 36 años en la televisión; con el tiempo aprendí a mirar las cosas con mayor cuidado y respeto. Cuando le ponés la cámara a alguien en la calle tenés que escucharlo y entender lo que le pasa. Por eso a los jóvenes que empiezan en esto les diría que hagan las cosas con el corazón, respetando y cuidando siempre a la persona que está del otro lado», indicó Manieri.
