Dando seguimiento al problema de las cianobacterias, que en determinadas ocasiones se hacen presentes sobre el Dique Paso de las Piedras, desde ABSA instalaron boyas flotantes que aportan oxígeno al agua, mejorando sus condiciones químicas. Según un estudio del PLAPLIQUI (CONICET-UNS), la presencia de cianobacterias se redujo en un 95%, evitando obstrucciones en las plantas potabilizadoras y mejorando la producción de agua.
Nerea Bastianelli, responsable de la Autoridad del Agua (ADA) en la región sudoeste, expresó que «esta nueva tecnología se propuso desde la Mesa del Agua, que llevan adelante desde el Municipio en conjunto con el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires. Se trata de un convenio firmado entre ABSA, PLAPIQUI y una empresa de tecnología canadiense para investigar distintas alternativas que permitan la mitigación del crecimiento de cianobacterias en el embalse. A partir de su implementación, se vio una reducción de los florecimientos de cianobacterias en momentos estivales; cuando en años anteriores tenias cinco metros de espesor, en el último verano no superó el orden de los centímetros. Todo eso trae mejoras notorias en la producción de agua potable».
«Estas buenas noticias no son aisladas, sino que forman parte del Plan de Obras Hídricas que impulsa la Provincia junto a la DIPAC y ABSA, recambiando cañerías, acueductos y apostando a la tecnología» Nerea Bastianelli.
¿Cuáles fueron los resultados puntuales? La docente planteó que «notamos un incremento en la producción de agua sin los problemas de obstrucción de los filtros. Esta prueba piloto comenzó octubre del año pasado, con nueve meses como período de prueba con equipos en distintas partes del embalse, con un monitoreo cada 15 días. Con esa periodicidad se limpiaban las boyas de cualquier suciedad, y se realizaba un mantenimiento operativo. Se tomaban pruebas de la calidad del agua y dimos con estos resultados alentadores, lo que nos llama a darle continuidad».
Por último, Bastianelli marcó que «sabemos que un solo período no va a ser suficiente para llegar a consclusiones definitivas y debemos seguir estudiando, pero es la primera vez que se prueba una tecnología de estas características en el país, en un cuerpo de agua dulce y con las caracteristicas que tiene nuestro embalse. Fue una prueba piloto incluso para la empresa que creó la tecnologia, y los resultados fueron los esperados. Hoy las boyas siguen estando en el agua».
