El día de ayer, la ex Presidenta Cristina Fernández de Kirchner publicó una carta abierta a la ciudadanía en la que anunció que elevará la Causa Vialidad, por la que fue condenada a seis años de prisión e inhabilitación perpetua a ejercer cargos públicos, a revisión del Comité de Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas. Si bien no se trata de una instancia de apelación vinculante, ¿qué implica esta decisión en términos jurídicos?
Walter Larrea, abogado con experiencia en materia de Derechos Humanos, planteó que «esto no es una cuarta instancia judicial de apelación del proceso que terminó con su condena. Es más bien una denuncia, una presentación individual ante el Comité de DDHH de la ONU por una eventual violación a determinados artículos del Pacto Internacional de los Derechos Políticos y Sociales, que en Argentina tienen fuerza de ley supraconstitucional. Lo que se impugnan son situaciones de violación de ocho artículos y subartículos del Pacto. Lo que se plantea es que este organismo analice, resuelva, disponga y finalmente emita una recomendación al Estado por haber violado puntos básicos de garantías».
Carta Abierta: El costo democrático de la politización de la justicia.https://t.co/TlXxHOAgqr
— Cristina Kirchner (@CFKArgentina) July 29, 2026
«Ningún país adhiere por motus propio a un pacto internacional para luego no hacer caso a las recomendaciones que emite, aunque no es automático y ningún comité puede anular una sentencia» Walter Larrea.
En ese sentido, el abogado marcó que «hay que decir que el fallo por la Causa Vialidad es un escándalo jurídico. Desde la tramitación de las distintas instancias, la composición de la Corte Suprema al momento de sentenciarla, con jueces parciales que eran asiduos concurrentes a la quinta de Mauricio Macri. Tenemos una Corte de tres miembros, algo que está naturalizado aunque por Constitución se indica que deben ser cinco».
Consultado sobre la posibilidad de que la ex Presidenta pueda presentarse a las PASO el próximo año, idea que plantó su abogado, analizó que «Cristina Fernández está sufriendo una restricción de su libertad ambulatoria que no le permite salir ni siquiera al balcón a saludar o recibir visitas de forma libre. Además, debe soportar la infamia de usar una tobillera electrónica. Sí bien podría existir algún hueco jurídico por el cual pueda ser candidata, me parece poco probable. Creo que es difícil, te diría imposible que alguien habilite a CFK a participar de una PASO. Este proceso tiene muchas similitudes con la proscripción del peronismo en el ’56».
