El Gobierno de Javier Milei quiere modificar la Ley del Libro y derogar la Ley de Protección a la Actividad Librera, que rigen desde el 2001. Libreros, editoriales y cámaras del sector salieron a cuestionar esta decisión y pedir que no se modifiquen ni deroguen las normativas.
En Total Normalidad hablamos sobre el tema con Enrique Martinelli, titular de la Librería Don Quijote.
«La desregulación no beneficia a nadie y pone en juego la diversidad de títulos de la librería. Hoy el sector se sostiene por el surtido de contenidos que publican tanto las grandes editoriales como las pequeñas; si se deroga la ley de precio único, van a desaparecer las editoriales independientes y con ellas una enorme cantidad de autores y obras que enriquecen la cultura argentina», dijo en Urbana 93.9.
Además, el comerciante indicó que «es una normativa que ordenó la actividad y nos puso a todos en igualdad de condiciones, protegiendo principalmente a los comercios más chicos. Por eso hay un acuerdo unánime entre libreros, editoriales e imprentas, tanto grandes como independientes, en pedir que no se toque algo que funciona de manera muy ordenada».
«El libro es un transporte cultural y no se puede tratar como a cualquier otra mercadería. Las librerías cumplimos una función social indispensable, que es poner a disposición de la comunidad la mayor variedad posible de miradas y pensamientos, por lo que desregular la actividad para empezar a disputar precios en el mercado afecta directamente ese valor cultural», comentó Martinelli.
Y sobre las editoriales independientes y la amplitud de la oferta en Bahía Blanca señaló: «En Don Quijote trabajamos con más de 400 editoriales activas, de las cuales más de cien son proyectos independientes que hacen un esfuerzo enorme para editar. Esas editoriales traen títulos que los grandes sellos no van a publicar porque no los ven como un negocio masivo, pero que para nosotros y para nuestros lectores son fundamentales».
